Ojo de halcón, otra vez en el debate de la modernización de Roland Garros

Guardar

Roland Garros fue el último de los cuatro Grand Slams en construir un techo en su pista principal y en instalar luces para jugar de noche. Pero cada vez que surge el debate sobre la tecnología del ojo de halcón para revisar pelotas dudosas, la respuesta es la misma: ¡No!.

El sistema debutó en un grande en el US Open de 2006. Y casi tres lustros después en París los jueces de silla siguen bajando para revisar las marcas que deja la pelota en el polvo de ladrillo y decidir si ha entrado o no.

- La nueva generación se queja -

Tras su partido de cinco horas y cinco sets perdido ante Roberto Carballés en la segunda ronda, el canadiense Denis Shapovalov tuiteó: "¿Cuándo vamos a tener 'Hawk-Eye' -ojo de halcón- en tierra batida Roland Garros y ATP Tour?".

Su queja vino acompañada de una captura de pantalla en la que se mostraba que una pelota aterrizaba más allá de la línea. Si hubiera sido correctamente señalada, habría dado a Shapovalov una bola de partido con 5-4 en el quinto set.

El talentoso canadiense es respaldado por otros grandes del circuito. El viernes, el reciente ganador del US Open, Dominic Thiem, se declaró partidario de que se diera el paso.

"Apoyo 100% el ojo de halcón en la tierra batida", dijo tras eliminar al noruego Casper Ruud.

"No es un error del árbitro, a veces simplemente no puedes ver la marca. Es demasiado difícil, especialmente después del cambio de set porque limpian la pista, borran las líneas, por lo que a veces es imposible ver dónde las marcas empiezan", argumentó el número tres mundial.

Thiem fue uno de los pocos jugadores que tuvo la única experiencia de revisión electrónica en tierra, en febrero en el ATP de Rio de Janeiro.

"El sistema FoxTenn en Rio funcionó muy bien. Jugué tres partidos allí y no hubo problemas", relató.

A diferencia del ojo de halcón, que recrea la trayectoria para establecer una simulación -tarea complicada en tierra porque la superficie cambia, por lo que no ha obtenido la homologación-, el Foxtenn cuenta con 44 cámaras que producen 3.000 imágenes por segundo, por lo que se obtiene el momento real del impacto de la pelota.

"Espero que el próximo año lo tengamos en cada torneo de tierra", añadió Thiem, sobre un debate recurrente cada vez que se disputan las giras de polvo de ladrillo.

El número seis mundial, el griego Stefanos Tsitsipas, también es partidario de que Roland Garros se modernice.

"Si la tecnología permite hacer muchas más cosas que las que hacemos actualmente, creo que se puede implementar en el tenis", dijo.

"No importa la superficie, es la innovación lo que permite crecer y añadir nuevos elementos al deporte para hacerlo mejor y más justo", añadió.

- En sustitución de los jueces de línea -

"Por lo que apoyo completamente el 'Hawk-Eye' en cada superficie de tenis, sea tierra o hierba", concluyó.

El director de Roland Garros, Guy Forget, despejó la polémica el año pasado diciendo que la revisión electrónica no ofrecía "ningún valor agregado".

Pero como con el techo retráctil, Roland Garros aparece de nuevo por detrás de sus tres ilustres compañeros en la categoría de Grand Slam: el Abierto de Australia y Wimbledon introdujeron el ojo de halcón hace 13 años.

Incluso el US Open dio este año otro paso radical al establecer el ojo de halcón 'live' en sustitución de los jueces de línea en todas las pistas, excepto en dos.

Este sistema también se ha probado en las ATP NextGen Finals, el torneo que reúne a las mejores promesas del circuito masculino.

El US Open optó por esta medida este año para reducir al máximo el número de personas en el torneo por las restricciones ligadas a la pandemia de coronavirus, que provocaron que se disputara sin espectadores.

Si el sistema se hubiera utilizado en la pista central, el Arthur Ashe Stadium, Novak Djokovic no hubiera golpeado con una bola a una juez de línea, lo que provocó su expulsión del torneo en octavos...

dj/pm/gh