Milito: un Príncipe que se convirtió en Rey, conquistó el mundo y se adueñó de Avellaneda

Con todo el dolor del alma pero con la felicidad de haberlo disfrutado porque es 'nuestro', fuimos a su despedida de Milito de Avellaneda. Y fue acorde a su exitosa carrera, la que lo posicionó entre los mejores del mundo. Deja de jugar, pero su legado queda. De su mano, Racing se volvió a posicionar en el lugar que marca su historia. ¡Gracias Diego!

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Lo que se vivió en Avellaneda sólo lo pueden generar jugadores como él

. Y uno de los pocos que lo logran en el fútbol argentino es nuestro 'Rey'.

Diego Milito tuvo su despedida de Avellaneda y fue acorde a lo que fue, es y será

. ¡Qué hincha de Racing no se emocionó cuando salió por ese túnel por última vez!

¡A qué hincha de Racing no se le erizó la piel cuando toda la cancha gritó el 'Miliiito, Miliiito'

que todavía sigue retumbando en el Cilindro y que retumbará por siempre!



Seguramente, ninguno. Porque

Milito es Racing

. Es el máximo ídolo del club en los últimos 40 años.

Es ese nombre que juntó a varias generaciones

. Es ese jugador que volvió a hacernos sentir orgullosos que lleve nuestra camiseta.

Es ese jugador envidiado por todos.

Se fue de Racing habiendo sido campeón y con la insinuación que iba a tener una carrera extraordinaria

. Y así fue. En Europa se hizo aún más jugador. Genoa, Zaragoza e Inter dan cuenta de ello. En esos equipos también es ídolo. Lo aman. Porque a ellos también los llevó a lo más alto. A cada uno en su respectiva dimensión y con objetivos acordes a la grandeza de cada institución.



Pero

lo más extraordinario lo hizo en el Inter

, donde en la actualidad se lo considera como uno de los ídolos más grandes de las últimas décadas, sólo superado por

Pupi

Zanetti. ¡Y no es para menos! Milito también les devolvió la grandeza a ellos.

Fue figura descollante del equipo que ganó la Champions y se consagró como el mejor del mundo luego de 45 años

. Dos goles en la final ante el Bayern Munich fue el corolario de una temporada magnífica, que llevó a que el mismísimo Mourinho armé un equipo alrededor suyo.



Pero esto no fue lo único que hizo. Antes,

fue el goleador en las Ligas locales, autor de tantos en clásicos determinantes con el Milan y goles en finales de Copa Italia que dieron más estrellas

. En ese lapso, sin dudas, se consolidó como los mejores delanteros del mundo. De hecho, así lo reconoció

la UEFA en 2010, dándole el premio incluso por encima de un Messi 'extraterrestre'.


Seguramente le faltó el marketing que sí tienen otros que lograron menos pero juegan más en la Selección

. Este ítem fue la gran deuda de su carrera. ¿No rindió? No, en absoluto. Es cierto que cuando jugó tampoco descolló, pero más cierto es que no le dieron las chances que sí tuvieron otros. Nunca tuvo 5 partidos consecutivos como titular, algo que su rendimiento exigía. De hecho, en 2010,

fue al Mundial de Sudáfrica con un rendimiento superlativo

, pero Maradona se inclinó por poner nombres como Agüero, Tevez e Higuaín, que no estaban a su altura.



Después de todo esto,

decidió volver

. Y a los pocos meses volvió a llevarnos a lo más alto, siendo

el principal y verdadero gestor del campeonato de 2014

. Fue líder dentro y fuera de la cancha,

fue ejemplo para todos

, fue distinto en el juego, determinante desde lo futbolístico y psicológico, crucial para potenciar a jugadores como Bou. En fin,

como alma de Racing que es, fue el alma del campeón.

Esa maldita rodilla que se lesionó en 2013 le imposibilitó seguir en ese rendimiento, pero igualmente continuó siendo fundamental para Racing, en todos sus aspectos

. Ganador de todo lo que puede ganar un futbolista, sólo le faltó la Libertadores. Pero esto, de ninguna manera, puede opacar lo que fue su estadía en el club ni su carrera como profesional.



Fue un crack dentro de la cancha y un señor fuera del césped

. Por eso lo respeta todo el mundo del fútbol. Y también se es ídolo por esto.

Milito es ídolo en Racing por lo que dio como jugador y por la grandeza que le devolvió al club

(no es un detalle menor que desde su retorno, hayamos sido el equipo que más puntos sacó en el país). Pero también porque

estando en lo más alto del mundo, siguió demostrando su amor por esta camiseta.

Para todos los hinchas de Racing es un orgullo que nos haya representado tan bien en Europa

. Su humildad lo llevó a ser de los mejores jugadores del Planeta, pero también lo posicionó como una persona respetable y respetada. Y esto, en un ambiente tan sucio como el fútbol, es mucho decir.



Y todo esto se vio reflejado en el

Cilindro

. Sólo él podía generar lo que generó.

Sólo Milito puede llenar un estadio en la última fecha de un torneo que fue un fracaso para Racing.

Porque los grandes también se caen, pero lo que lo hace grande es la capacidad de recuperación.



Dejó una enseñanza, un legado que seguramente asumirá otro

. Marcó un camino que debe continuarse, más allá que él ya no esté en el día a día.

Ojalá los dirigentes hayan aprendido al lado suyo de qué se trata

. Ojalá el plantel siga estando tan consustanciado con el club como hasta ahora. Por suerte,

hay otro que mamó esto y que debe ser el líder del nuevo Racing

. Se trata de

Lisandro López

, el indicado para sucederlo en el trono.



Fue su último día en Avellaneda. Pero

no fue su último día en el club

. ¿Por qué? Sencillo: porque

Milito fue, es y será Racing.


¡Eternamente gracias, Rey!