Ser petiso puede reducir el riesgo de un tipo de cáncer

Un estudio de la Universidad de Minnesota reveló que las personas con piernas largas son más propensas a desarrollar tumores en el colon. Cómo afectan las hormonas de crecimiento

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La diferencia de altura representa
La diferencia de altura representa un cambio en el riesgo de desarrollar la enfermedad

De acuerdo al imaginario colectivo, las personas altas parecen poseer cierta ventaja ante los petisos. Poder, control, dominancia son algunos de los factores que se les adjudican a los "largos". Sin embargo, la ciencia detectó un fenómeno en el que los pequeños lograron imponerse: un reciente estudio resolvió que los individuos de baja estatura cuentan con un menor riesgo de contraer un tipo específico de cáncer.

El informe realizado por el departamento de epidemiología de la Universidad de Minnesota reveló que las piernas largas pueden significar un factor de riesgo respecto al cáncer de colon.

Se evidenció que aquellas personas con las extremidades inferiores largas poseen un 42% mayor de riesgo de desarrollar la enfermedad que aquellos con las piernas cortas. Mientras tanto, no se llegó a encontrar una relación específica entre ese tipo de tumor y la longitud del torso o de los brazos.

Aún no se llegó a verificar cuál es el motivo exacto de ese fenómeno. Sin embargo, los conductores del informe establecieron dos posibles hipótesis para explicarlo.

El estudio detectó el riesgo del desarrollo del cáncer de colon debido a la longitud de las piernas

La primera es que los altos poseen un colon más prolongado, por lo que cuentan con una superficie mucho más amplia donde podría aparecer la enfermedad. La segunda, y más consistente, está relacionada de manera directa a los grandes niveles de hormonas de crecimiento. En especial, los que afectan al tamaño y desarrollo de las piernas.

"La hormona 'Factor de crecimiento insulínico tipo 1' es muy elevada durante la pubertad, por lo que podría significar uno de los motivos principales de riesgo", explicó Guillaume Onyeaghala, el líder del estudio.

Para realizar la investigación,

se estudiaron más de 14 mil casos de hombres y mujeres

y se discriminó el análisis en altura total, altura de torso y longitud de las piernas. Debido a las diferencias genéricas de altura, los exámenes de hombres y los de mujeres se hicieron por separados.

El resultado final descartó cualquier tipo de relación entre el cáncer de colon y el torso, pero sí se hallaron evidencias entre la altura de las piernas y esa enfermedad. Aquellos hombres cuyas extremidades inferiores medían unos 90 centímetros tuvieron un 91 por ciento más de chances de desarrollar un cáncer en los próximos 20 años que aquellos cuyas piernas medían alrededor de 79 centímetros. En el caso de las mujeres, prácticamente no se hallaron diferencias.

"El balance final apoya la hipótesis de que

los factores de crecimiento que afectan al propio crecimiento de los huesos representan un claro factor de riesgo sobre ese cáncer

", agregó Onyeaghala.