Sustentabilidad educativa: la primera escuela "reciclada" de Latinoamérica

Comenzó la construcción de lo que será la primera institución educativa autosuficiente y amigable con el ambiente de la región. Será una creación del arquitecto Michael Reynolds, conocido como "el guerrero de la basura"

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El proyecto se emplazará en
El proyecto se emplazará en la localidad uruguaya de Jaureguiberry, departamento de Canelones 162

Desde hace unas semanas, en Uruguay se inició la construcción de la primera escuela sustentable de América Latina. El proyecto está a cargo de Michael Reynolds, arquitecto norteamericano reconocido como "el guerrero de la basura" y fundador de Earthship Biotecture.

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Reynolds es el fundador de una particular arquitectura: el denominado Earthship. Se trata de un hogar energéticamente autosuficiente, basado en el principio de que se reutilizan residuos y se generan recursos. Son viviendas elaboradas estratégicamente para aprovechar la luz del sol para generar energía, reutilizar el agua de lluvia para distintos usos y gestionar la totalidad de los recursos que allí se produzcan.

En el 2015, el arquitecto visitó la localidad uruguaya de Jaureguiberry, departamento de Canelones, momento en el cual confirmó que junto con su equipo de colegas y grupo de voluntarios desde comienzos de 2016 emprenderán la creación de la primera escuela autosustentable de América Latina, basándose en el mismo concepto del Earthship. La organización es una idea de Tagma, una organismo uruguayo sin fines de lucro, que presentó el proyecto en las autoridades gubernamentales. La ONG reclutó al arquitecto Michael Reynold y convocó a Nevex como socio estrátegico y financiador de la primera escuela sustentable en Latinoamérica.

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La construcción se desarrollará durante ocho semanas. El edificio será de 270 metros cuadrados y será autosuficiente en la generación de electricidad, calefacción y agua corriente. Dispondrá de paneles solares y un sistema de recolección de aguas pluviales para la cocina, el baño y el riego de los invernaderos. Además, contará con un sistema de tratamiento del agua residuos para ser reutilizada.

La planta de la escuela está pensada para interactuar con el entorno para aprovechar la luz solar. Al igual que las tradicionales construcciones de Reynols, será hecha a partir de materiales reciclables como latas, botellas de vidrio, envases plásticos y neumáticos.

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La escuela contará con tres salones, dos baños y una huerta orgánica. El costo total será de 400.000 dólares, aportados por la organización del constructor ecológica. Además se realizará un concurso académico de formación para que la comunidad aprenda sobre el tema. Para realizarlo, los concurrentes abonarán una matrícula que ayudará a costear el proyecto.

Cabe destacar que la escuela no sólo será una institución educativa para todos los que viven en la zona, sino que también, por sus cualidades ecológicas, será un invernadero para cultivar alimentos orgánicos y un espacio para que los niños de la región conozcan. La iniciativa cuenta con el apoyo de organismos estatales y organizaciones sin fines de lucro que promueven la reutilización de neumáticos.