Pilar Sordo: la escritora experta en relaciones de pareja

Psicóloga clínica, la encantadora chilena habla del amor, los duelos, la infidelidad y la felicidad con sabiduría y precisión

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 Mustique 162
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En el año 2005 publicó su primer libro, "Viva la diferencia" batiendo récords de ventas en Chile y desde entonces figura entre los más vendidos en el país trasandino. Luego le sucedieron varias publicaciones más "Con el Coco en el diván", "No quiero crecer" y "Lecciones de seducción". Estas la posicionaron como una de las profesionales más prestigiosas de su país por la forma de encarar cada una de las temáticas que aborda en estos textos.


Arribo nacional

En Argentina, sus libros y conferencias también han tenido muy buena recepción por parte del público, y actualmente se encuentra preparando una nueva obra.

Divorciada y madre de dos hijos Cristian y Nicole, atiende consultorios en Viña del Mar y Santiago de Chile, asesora y da charlas en colegios, empresas, e instituciones. Lideró grupos de recuperación emocional tras el terremoto en Chile en febrero de 2010 y fue una de las primeras personas en llegar hasta la mina de Copiapó, apenas los mineros quedaron atrapados, para dar contención a la familia de estos hombres.

La venta de sus libros asciende a más de 70.000 copias en todo el mundo. Carismática, verborrágica y con un gran sentido del humor, aún para abordar situaciones traumáticas, aquí permite recorrer algunos de los temas, presentes en sus conferencias.

Una mujer que de ninguna manera pasa inadvertida para quien tiene la fortuna de conocerla. Pilar Sordo en estado puro.

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-¿Qué se activó en su profesión de psicóloga clínica, para que se decida a escribir un libro?

-Partí escribiendo hace como quince años atrás, fue producto de una casualidad, nunca pensé en escribir algún libro, estaba haciendo la investigación de "Viva la diferencia" y una editorial se enteró de esto y se acercó a mí para ver si yo la quería escribir y contar. Al principio le dije que no. Insistieron y pidieron que haga una especie de síntesis y a la editorial le encantó mi forma de escribir. Y ahí me atreví y me largué a esta aventura. Porque yo siempre he hecho investigaciones, pero no siempre había tenido la intención de escribirlas, yo lo usaba para mi trabajo, para mis talleres y para mis pacientes. Empieza a traspasar esto y a la gente le empieza a gustar, y después del "Viva la diferencia" vinieron todas las investigaciones como una secuencia.

Luego escribí mi quinto libro que se llama "Bienvenido dolor" y una investigación del manejo de las emociones y el dolor y de cómo vivimos las pérdidas los duelos y una investigación de la felicidad en América Latina.


-¿Cuál es la consulta más frecuente de sus pacientes?

-En el caso de las parejas tiene que ver fundamentalmente con la comunicación. En el caso de las mujeres solas con el tema de la pareja o con la insatisfacción que sienten y en el caso de los hombres más o menos lo mismo. Y te diría la depresión o la incapacidad de conectarse con el presente y con la felicidad, es otro tema frecuente. En el caso de los chicos o adolescente con la incapacidad absoluta de los padres de colocar límites para hacerse cargo de los hijos en el fondo.


"Yo he tenido la fortuna y el privilegio de tener una vida súper difícil"

-Ha tenido dos experiencias que la han puesto cara a cara con la muerte, un accidente automovilístico, del que felizmente salió ilesa, y luego el fallecimiento de su pareja. ¿Estos acontecimientos cómo han incidido en su vida?

-Bueno casi todo, lo único malo es que él se fue, yo me siento absolutamente privilegiada de haber vivido todas las situaciones que viví con él, con el cáncer, con ayudarlo a partir, yo siento que él me cambio la vida, él fue el amor de mi vida. (No es el padre de mis hijos, mis hijos son de mi primer matrimonio). Este hombre fue el amor de mi vida, me cambió la existencia, me ancló en el presente, me ayudó a agradecer todo lo que tuve con él, lo que tengo, y poder aprender de la maravilla de lo que él era, estoy tratando de caminar, el tiempo no ayuda. Lo que uno hace es aprender a caminar con la mayor dignidad que es capaz y viviendo las penas con días buenos y días malos. Hay días que son horrorosos de malos para mí y otros días que son más caminables y más llevaderos con su ausencia. Yo digo, que tengo la fortuna de haber estado cerca de la muerte en muchas oportunidades. Por distintas razones, eso me ha permitido reinventarme y a lo mejor eso tiene que ver con lo que quiero investigar. A la larga también se traduzca en mi vida profesional. Y creo que si Dios me ha dado esta posibilidad es porque también siente que tengo que comunicarlo y tengo que mostrarle a la gente que se puede, que a veces se puede mejor que otros días, y que igual hay que aprender a caminar.


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-¿Qué fue lo más curioso que descubrió durante la investigación de su libro "Viva la diferencia"?

-Fueron cuatro años de investigación en Chile y ocho fuera de mi país. Lo que me pareció más curioso fue el empezar a descubrir diferencias que no dependían de la cultura, sino que estaban estructuralmente dadas en nuestro ser biológico, en nuestro ser emocional, tanto en hombres como en mujeres y cómo la gente empezó a participar del estudio con mucho placer y con la capacidad de disfrutar.


-Hombre y mujer, ¿están ahora más cerca?

-Yo te diría que no estamos ni más cerca ni más lejos, estamos en un momento histórico en el que pareciera que empieza a existir la necesidad de contactarse con el otro. Yo creo que tanta tecnología que aparenta contactarnos con todos, nos tiene más solos, y muy aislados. Creo que cada vez se hace más necesario el contacto con el silencio, el contacto con el otro, poder mirarlo a los ojos, el no reemplazar un apretón de manos, un beso o un buen abrazo. Yo creo que hay una necesidad de contacto muy muy grande en un grupo grande de personas, y hay otro grupo que funcionan muy alienadamente muy disociados, muy centrados en las cosas. Pero esos, ya se darán cuenta que lo más importante es el vínculo afectivo.


"Cuando un hombre sale de mi consultorio, habló de él; cuando sale una mujer, solo habló de otros"
-¿Cree en el amor de pareja para siempre? ¿qué se necesita para lograrlo?

-Tiene cuatro patas, una es el sentimiento de estar queriendo a otro. Me parece condición necesaria pero no suficiente para mantenerla a lo largo de toda la vida. Otra es la voluntad, sentir la relación de pareja como una empresa, como algo que hay que cuidar, hay que darle tiempo, hay que preocuparse de saber como está, para tener esa sensibilidad de ver en qué etapa está e ir viendo los procesos. Y lo otro es el sentido del humor, que es una parte fundamental para que esto dure toda la vida, la capacidad de reírse, de reírse de uno mismo del otro y con el otro y de la vida, todos los procesos que la vida trae. Y el cuarto que a mí me parece fundamental tiene que ver con la fe, con creer en algo trascendente, Dios o cualquiera en el que se crea pero la posibilidad de sentirse apoyado en algo superior a lo que somos nosotros como miseria humana. Creo que con esas cuatro patas puede una relación de pareja mantenerse toda la vida.


-¿Qué conclusión extrajo sobre la infidelidad en su investigación?

-El tema de la sexualidad se ha ido disociando de los afectos, y eso me preocupa, cuando la sexualidad se separa de lo emocional y lo valórico con la obviedad, empieza a ser una cosa muy instintiva, muy carnal que es satisfactorio en un momento, pero no deja ninguna trascendencia. La sexualidad es algo maravilloso a nivel humano, algo que nos une, que nos complementa, que nos hace sentir que verdaderamente la vida tiene sentido en el vínculo con el otro, y me hace sentir pareja y a la cual por lo tanto hay que darle, tiempo, espacio y validez.


-¿Algún consejo para fortalecer la pareja?

-A las mujeres que tengan la capacidad de disfrutar lo que tienen, y no del estar pendientes todo el tiempo en lo que les falta, que valoren el presente, que recuperemos la capacidad de juego, que seamos agradecidas de tener el privilegio de ser mujeres y no sentir que ser mujer es un problema. Que la sobrecarga que podemos tener es un privilegio amoroso que los hombres nunca van a tener, que valoremos en el fondo, la riqueza de lo emocional.

A los hombres que aprendan a decir lo que sienten con los que aman, que tengan la capacidad de valorar los detalles y no solamente los objetivos y que valoren la intuición femenina como información importante dentro de la convivencia.


-¿El reírse de uno mismo es sanador?

-Yo aprendí a reírme de mí misma hace mucho tiempo, y lo transfiero a las conferencias porque creo que además esas verdades se digieren mejor con humor, que sin humor. La investigación de viva la diferencia sin humor hubiera sido un ladrillo. Como soy la que hago las investigaciones me pasan cosas muy curiosas cada vez que las hago, cuando tr