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La dudosa muerte del militante jujeño Jorge Ariel Velázquez pone otra vez la mira sobre la tupamara Milagro Sala, una dirigente con "poder autónomo" en la provincia de Jujuy y vínculos directos con la Casa Rosada.


La conmoción por la muerte de Velázquez (baleado horas antes de las PASO) impactó de lleno en la campaña electoral. Carlos "Perro" Santillán, líder político de la Tupak Katari, acusó directamente a "la gobernadora", como le dicen algunos a Sala y advirtió que "todos los jujeños están en peligro".


"Estamos en peligro de que en cualquier momento alguien venga, nos meta un tiro y digan que fue un marciano", señaló Santillán en declaraciones al programa Cada Mañana conducido por Marcelo Longobardi, en Radio Mitre.


El dirigente de la Tupak Katari conoce bien a Sala y sabe que sus dichos le van a traer problemas. "Seguramente vamos a tener consecuencias", dijo y agregó que "de cualquier cosa que nos pudiera pasar a los miembros de esta agrupación, y a sus familias, hacemos responsable a la Presidente de la Nación".


"No entiendo como la presidente sale a bancar una organización mafiosa como la de Milagro Sala", sentenció. Ayer, Cristina Kirchner utilizó la cadena nacional para desacreditar las acusaciones sobre un presunto crimen político perpetrado por militantes de la organización Tupac Amaru, que lidera Sala.


El argumento de la mandataria para descalificar el móvil político fue que Velázquez "no era militante radical", sino que, tal como probaba un certificado de afiliación que mostró la presidente, el joven pertenecía a la Tupac Amaru.


Sin embargo, el radicalismo emitió un comunicado en el que ratifica expresamente que el joven asesinado "pertenecía a la UCR y el día que fuera baleado trabajó en la campaña junto a otros militantes".


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Además, sostuvo que la afiliación responde al "método compulsivo y extorsivo que utiliza la agrupación Tupac Amaru para cooptar a jóvenes, exigiéndoles esa afiliación para poder acceder a una escuela pública que maneja la Tupac Amaru con fondos del Estado nacional".


Jorge Ariel tenía 22 años y fue baleado en la localidad jujeña de San Pedro luego de que repartiera boletas de la UCR, antes de las elecciones primarias.