Mauricio Pellegrino: "Me molestó la bandera que colgaron, pero trabajaré para que cambien de opinión"

El entrenador de Independiente reconoce que de entrada estará bajo la lupa de los simpatizantes, pero aseguró que hará todo lo posible para ganarse el respeto a través de resultados positivos. "Hoy estamos debajo de la mitad de la tabla, mi objetivo será clasificar a la Copa Libertadores", indicó. No se desesperó por la falta de definiciones en el tema refuerzos y recalcó que "ningún equipo quiere reforzar a contrincantes"

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Mirado de reojo

. Así llegó

Mauricio Pellegrino

a Avellaneda para asumir la responsabilidad de la reconstrucción futbolística de Independiente, el único de los grandes sin participar activamente en la carrera por el título en el actual campeonato. La muestra fehaciente de aquello fue el duelo ante Tigre, conducido interinamente por Fernando Berón mientras la dirigencia buscaba un reemplazante para Jorge Almirón: en una tribuna

apareció una bandera que rechazaba su contratación

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Finalmente, los principales candidatos de la Comisión Directiva del "Rojo" se fueron cayendo y bien firme quedó el nombre de "Longaniza", quien se acaba de despedir de Estudiantes por decisión de Juan Sebastián Verón, el Presidente que le marcó el camino de salida. Consciente de la situación que lo involucró, reconoció que "me molestó la bandera que colgaron", pero dejó en claro que "trabajaré para revertir la opinión de los hinchas que lo hicieron".


Famoso por desempeñar las funciones de Ayudante de Campo de Rafa Benítez en Liverpool y comandar al Valencia entre 2012 y 2013, Pellegrino sueña con un despegue para su trayectoria en una de las instituciones más populares del país. "Tenemos que dar un paso adelante y ser más competitivos. Estoy muy ilusionado con este grupo tan joven, tenemos mucho para crecer", adelantó.


A la espera de su estreno oficial, que se dará el domingo 12 de julio ante Olimpo en el Libertadores de América, el DT plasmó públicamente el objetivo a perseguir de aquí a fin de año, con 15 jornadas por delante y amén de la participación en la Copa Sudamericana. "Creo que este equipo debería tener más puntos y si bien estamos debajo de la mitad de la tabla, lo que quiero es conseguir la clasificación a la Copa Libertadores", señaló. Para eso, su equipo deberá ser campeón, subcampeón o al menos ingresar a la Liguilla por un boleto, que jugarán los que terminen entre el tercer y sexto puesto.


"Nosotros tenemos que jugar para ganar todos los domingos, pero hay que contextualizar los momentos", se defendió sobre una idea de juego que estará bajo la lupa de todos los hinchas, incluso en el primer encuentro.


A su vez, Pellegrino se manifestó con calma pese a la factible salida de Federico Mancuello en el corto plazo (el libro de pases europeo cierra el 31 de agosto) y la escasez de refuerzos. "Uno tiene deseos, pero hay que ajustar a la realidad. El club está haciendo todos los esfuerzos, ojalán se puedan dar", añadió sobre las situaciones de Jorge Ortiz y Enzo Kalinski, quienes parecían muy cerca de desembarcar al club, aunque las tratativas se trabaron.


"Hasta que no firmás, las negociaciones están caídas para mí. No soy de pensar que existe un determinado porcentaje para sumar a alguien", continuó el director técnico, aguardando por resoluciones que le brinden un salto de calidad a la estructura que tiene a disposición. Y se refirió al interés por Ramón Ábila, el goleador de Huracán: "Nos gusta y estamos viendo cómo hacer para comprar una parte de la ficha, pero tenía una opción bastante alta y la realidad es que a ningún equipo le gusta reforzar contrincantes".