Exxon Mobil seguirá trabajando pese a las relaciones entre Guyana y Venezuela

El presidente guyanés, David Granger, respaldó la explotación de petróleo pese al reclamo de Nicolás Maduro sobre la disputa territorial que tiene con el país vecino

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David Granger se reunió con representantes de la empresa petrolera para dar continuidad al proceso de explotación que llevan en el territorio que tiene en disputa con el Estado venezolano.

La decisión de presidente caribeño se debe a que considera que la zona que está en controversia es exclusivamente guyanesa y que el reclamo de Venezuela es un "absurdo legal" y además es intromisión a la soberanía de su país. Al tiempo que "va completamente en contra de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar",

"Es una afrenta a la nación que choca con el derecho marítimo interno"

Ésta decisión es producto de un decreto firmado por Venezuela el pasado mayo en el que, según el primero, el segundo modifica sus fronteras marítimas para incluir una amplia zona que lleva décadas reclamando a Guyana y que incluye un territorio donde recientemente se descubrió un importante yacimiento de petróleo. Guyana mantiene un laudo judicial adoptado en 1899 es la única que establece la frontera con el país vecino.

Se espera que entre el 2 y 4 de julio se celebre en Barbados la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno, de los quince países miembros del CARICOM. En marco de esta reunión, informó que comunicará personalmente a los asistentes la controversia territorial con Venezuela. Ya la Organización de Estados Americanos tiene conocimiento de la situación sobre las aguas de la costa de Esequibo.

Antes de emitir el decreto, Venezuela había escrito en dos ocasiones a la filial local de la petrolera Exxon Mobil pidiéndole que se abstuviera de explorar los recursos petroleros en el área. En ambas ocasiones, el Gobierno de Guyana emitió fuertes objeciones.

Venezuela considera "nulo e írrito" ese laudo, y hace un llamamiento al Gobierno de Guyana "a mantenerse en el marco normativo del Acuerdo de Ginebra", que establece que las zonas territoriales en disputa no se deben explotar.