La crisis de Cristiano Ronaldo: ¿dónde está el Balón de Oro?

El portugués bajó notablemente su promedio de gol, se enfrentó con la grada del Real Madrid y puso en jaque su condición de mejor futbolista del mundo

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 AP 163
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Tras un 2014 soñado, todo empieza a derrumbarse para Cristiano Ronaldo. El portugués está muy lejos de aquel futbolista que llenó sus vitrinas de galardones y alimentó de trofeos al Real Madrid. Dejó de ser la "maquina goleadora" que se alzó con el premio a mejor jugador del mundo.

La llegada del 2015 fue un mal trago para el delantero que supo tener más goles que partidos en la segunda mitad del año pasado, período en que se alzó con la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. Venía de entregarle la ansiada décima Champions League al conjunto blanco y de obtener la Copa del Rey. Todo marchaba de maravillas.

En los 26 partidos oficiales que se disputaron en la primera parte de la temporada 2014/2015 hizo 31 goles. Ese pulso arrollador le valió un promedio de 1,19 goles por partido. Pero el sólido récord quedó hecho escombros en 2015. En lo que va de este año, hizo apenas nueve goles en 14 duelos. Su promedio cayó notablemente y se ubica en 0,64 tantos por encuentro. Su producción descendió y aumentó el número de rivales que se escapan de sus garras.

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En aquel tramo complementario de la temporada de 2014 sólo pudieron salir ilesos el Atlético Madrid (en la Supercopa de España), Cruz Azul y San Lorenzo en el Mundial de Clubes, y el Málaga, en Liga. Pero en 2015 ya son seis los equipos a los que CR7 no le pudo anotar: el Atlético Madrid -que zafó en la ida de los octavos de Copa del Rey y en el Vicente Calderón por la Liga- Espanyol, Córdoba, Deportivo La Coruña, Athletic Bilbao y Levante (todos por Liga).

Algunos resultados negativos, sumados a los desencuentros con las porterías rivales y el escándalo mediático que generó su fiesta de cumpleaños tras la goleada ante el Atlético, empezaron a devorarse el brillo de un futbolista que detesta estar en segundo plano.

Aun cuando su equipo gana, a Cristiano se lo ve ofuscado y enemistado con sí mismo

En el duelo ante Levante, a Cristiano se lo vio ofuscado, enemistado con sí mismo e infeliz a pesar de la victoria de su equipo. Es que esta mala racha le quitó el trono como máximo goleador de la Liga Española, donde se encontraba cómodo desde la cuarta jornada tras su hat-trick ante Deportivo La Coruña. Llegó a sacarle una ventaja de 11 goles al argentino Lionel Messi, quien actualmente está delante por 32 goles a 30.

El portugués bajó notablemente su promedio de gol, se enfrentó con la grada del Real Madrid y puso en jaque su condición de mejor futbolista del mundo

Tras fallar una ocasión en la segunda mitad y ser silbado por la grada, Ronaldo se dirigió al público del Santiago Bernabéu con un gesto que confirmó la ruptura del vínculo de idolatría que los unía. Dejó escapar verbalmente su frustración. "Foda-se", exclamó. Una expresión que se puede traducir como el fuck you inglés.

Su partido se resumió en manotazos al césped, brazos en jarra y miradas perdidas. Ya no lo disimula. Piensa más en sí mismo que en el colectivo, y está centrado en poner fin a esta profunda crisis. En la próxima jornada, afrontará un duelo bisagra. Visitará el Camp Nou, donde le verá la cara a Messi. Pese a su mal rendimiento, es un jugador indispensable en el equipo que dirige Ancelotti. Un equipo que quiere ser nuevamente líder del fútbol español, pero aún no sabe dónde está su Balón de Oro.