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La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) aprobó hoy la propuesta de considerar internet como servicio público, una decisión clave que permitirá aumentar la regulación para garantizar el carácter abierto de la red y evitar los llamados "canales rápidos" de pago.

La votación se saldó sin sorpresas, con tres votos a favor y dos en contra, con el respaldo de los miembros demócratas, entre ellos el presidente del organismo Tom Wheeler, y la oposición de los republicanos.

Proveedores de servicios de internet como Comcast, Verizon, AT&T, Sprint y T-Mobile tendrán que actuar en función del "interés del público" cuando instalen una conexión móvil en el hogar o teléfono del suscriptor, según nuevas reglas.

La propuesta había sido presentada por Wheeler a comienzos de mes con el objetivo de asegurar el conocido como principio de "neutralidad de la red", que sostiene que no debe permitirse a los proveedores de internet ralentizar el acceso a ciertas páginas web.

Asimismo, trata de evitar la creación de "canales rápidos" de mayor velocidad de navegación para contenidos cuyos creadores hayan pagado previamente una tasa a la compañía proveedora. Con esta resolución, todos los datos deberán ser tratados por igual, sin áreas exclusivas para quienes puedan permitírselo.

La FCC, organismo federal de carácter independiente, había planteado en mayo pasado la posibilidad de que los proveedores cobraran por un acceso prioritario a la red, y desde entonces ha recibido más de 4 millones de comentarios del público, la mayoría en contra de estos canales rápidos de pago.

"Salvaguardar la arquitectura históricamente abierta de internet y la capacidad de todos los usuarios de 'innovar sin permiso' es clave"

De hecho, el propio presidente Barack Obama asumió una posición a favor de internet como servicio público, ante el acalorado debate generado entre activistas a favor de la mayor regulación y proveedores de acceso como Verizon o Comcast, que aseguran que estas normas perjudicarían la innovación.

Por su parte, la red social Twitter también se manifestó a favor de la resolución.

"Salvaguardar la arquitectura históricamente abierta de internet y la capacidad de todos los usuarios de 'innovar sin permiso' es clave para las aspiraciones económicas estadounidenses y para la competitividad global de nuestra nación", se leía en un blog de la compañía esta semana.