Sicarios mataron de seis tiros a un piloto que había cumplido una condena por narcotráfico

El piloto de avionetas Guillermo Daniel Ramírez fue ejecutado de varios disparos por la espalda. El crimen ocurrió en la ciudad misionera de Montecarlo. Había sido condenado a siete años de cárcel en 2008 y hace dos que estaba libre

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 misionesonline 162
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Un piloto de avión que había cumplido una condena en la cárcel por almacenar cuatro toneladas de marihuana en un hangar, fue asesinado de seis balazos por la espalda por parte de dos hombres que se movilizaban en moto en la localidad de Montecarlo, en Misiones.

La víctima fue identificada como Daniel Guillermo Ramírez, de 46 años. Recibió los balazos por la espalda y todo hace suponer que se trató de un ajuste de cuentas, aunque desde la Policía de Misiones no descartan que haya sido víctima de un intento de robo callejero.

Todo ocurrió en la noche del lunes, a la altura del kilómetro 1.520 de la ruta nacional 12, cuando Ramírez caminaba por la colectora y fue abordado por dos sujetos que se movilizaban en una moto. Se produjo un forcejeo y después, Ramírez fue asesinado de seis disparos. La Policía Científica trabajaba intensamente en rastrillajes en la zona para dar con los sujetos, pero la principal sospecha apunta a que los criminales huyeron a Paraguay.

Ramírez era abogado y piloto. Fue condenado a siete años de prisión por "almacenamiento de estupefacientes con fines de comercialización" el 27 de noviembre de 2008 por el Tribunal Federal de Posadas, tras un decomiso, en enero de 2008, de 4124 kilogramos de marihuana en el aeroclub de Colonia Laharrague. Hace dos años recuperó su libertad y vivía en una casa lindera a un conocido restaurante de Montecarlo. Anoche fue ultimado de manera sangrienta.

Según el diario Territorio Digital de Misiones, mientras cumplía condena en la Unidad Penal XVII de Candelaria, el 28 de octubre de 2011, una avioneta Cessna 172 fue robada del aeroclub de Eldorado. Ramírez -se comprobó después- formó parte de la banda que redujo al matrimonio de cuidadores del hangar, para después fugarse con la aeronave antes del amanecer.

El piloto debía estar preso y si bien gozaba de salidas transitorias un fin de semana por mes, el robo de la avioneta ocurrió en un día hábil, y en los registros de la unidad carcelaria estaba plasmado que Ramírez debía estar alojado allí.