Record de alimentos y virus del Ébola

Aunque se producen más alimentos el hambre afecta a 870 millones de personas. Desnutrición y virus del Ébola coinciden en Africa y desde ahi alertan al mundo.

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 AP 162
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Bloomberg
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Las estimaciones del departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) indican que estamos ante cosechas de soja y de maíz sin precedentes. Se esperan granos en abundancia superando records. Brasil y Argentina, si se confirman los pronósticos, también aportarán para mantener al stock mundial en alza. Y a mayor oferta menor precio, regla básica de la economía clásica, es decir que el mundo tendrá más alimentos y más baratos ? No necesariamente. No para todos por lo menos.

Muchos productores argentinos por ejemplo ven que en soja, la ecuación de costos directos y de estructura es muy justo en relación el rinde por hectárea necesario para cubrir la inversión. Tampoco notamos que bajen los precios en las góndolas.

Un chico desnutrido de dos años murió después de padecer fiebre, diarrea y vómitos. Fue el 6 de diciembre de 2013 en Guéckédou, Nueva Guinea. La investigación publicada por el New England Journal of Medicine indica que se trataría del paciente cero del brote de Ébola en Africa Occidental.

Un niño pobre y anónimo que contagió a su hermana de tres años y su abuela también fallecidas con los mismos síntomas. Los informes de ONGs trabajando en el lugar indican que las viviendas son precarias, la sanidad es mínima y donde el agua potable no alcanza, no se lavan las manos por higiene. En años de cosechas records la alimentación no llega a todos. A partir de ahí se dispara la epidemia que amenaza con exportarse a los países "desarrollados".

Por estas horas, para la OMS (organización mundial de la salud) los muertos ya sobrepasan los 4000, hay más de 8000 afectados y las cifras de contagios no paran de crecer. Brotes como el virus del Ébola o la gripe A provocan paranoia y medidas sanitarias de seguridad a nivel global.

Estas epidemias nos recuerdan de vez en cuando que millones de personas además de padecer hambre y enfermedades pueden ser una amenaza para nosotros si llegan hasta nuestros aeropuertos.

Nos acordamos de ellos cuando nos pueden contagiar.

La aparición de estos virus ya que coinciden con el mapa del hambre de la FAO (organización de las naciones unidas para la alimentación).

Ya sabemos que donde falta comida sobran enfermedades. En el mundo todavía hay 870 millones de personas que todavía no tienen suficientes alimentos para comer. Los más hambrientos están en el este, centro y sur de África.

El alerta desembarcó en España, los diarios publicaron que un grupo de enfermeras españolas entró en pánico por miedo al contagio y ser discriminadas por sus vecinos y abuchearon al presidente del gobierno. En Brasil hubo alivio al saber que dio negativo un caso sospechoso de ébola, el guineano que había llegado de Marruecos a San Pablo y que fue trasladado como un extraterrestre.

En Buenos Aires, en el hospital Muñiz se preparan para aislar potenciales casos del virus. Médicos y enfermeros practican procedimientos. Una vez más. Hambre y enfermedades van juntas.

De acuerdo al PMA programa mundial de alimentos de FAO de las naciones unidas hoy existen suficientes alimentos en el mundo para que cada ser humano lleve una vida sana y productiva. Las cosechas aumentan y los precios de los alimentos primarios bajan, sin embargo hay millones con hambre y el negocio agropecuario local se achica. El hambre genera enfermedades que amenazan a los que bien nutridos. Este camino no es el indicado, es hora de un "recalculando". Las epidemias son globales, hasta quien viaje en primera con un infectado puede ser contagiado. Hace tiempo ya que el poeta inglés John Donne lo advirtió. "Ningún hombre es una isla" Por quién doblan las campanas de una iglesia? Por todos.