El origen del brote actual del virus del Ébola que desató la epidemia que ya contabiliza más de 1.000 muertos, habría iniciado con un pequeño de 2 años, quien falleció el 6 de diciembre de 2013 y propagó la enfermedad entre sus familiares, en la aldea de Meliandou, Guéckédou al sur de Guinea.
Un reporte elaborado por el New England Journal of Medicine, indica que el menor podría ser el "paciente cero", luego de que el chico presentará síntomas como fiebre, heces y vómito de color negro debido a la hemorragia.
De hecho, los investigadores coincidieron en que -tras el deceso del menor- la madre y su hermana de tres años de edad, además de su abuela, fallecieron por los mismos síntomas.
A partir de estas muertes, la enfermedad se propagó con rapidez con la asistencia de los deudos al funeral de la abuela el 1 de enero de 2014, debido a que en los rituales se entra en contacto con el cuerpo del difunto y la enfermedad se transmite a través de los fluidos corporales, los cuales son especialmente contagiosos en un cadáver.
El distrito donde inició la enfermedad se ubica cerca de Sierra Leona y Liberia, dos de los tres países más afectados por el brote actual, de hecho, dos de los asistentes al funeral habrían llevado consigo el virus al pueblo, extendiéndose entre trabajadores de salud y familiares que cuidaban a los enfermos.
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