AFP 162
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"Brasil necesita el Mundial para exorcizar el fantasma del Maracanazo. Un fantasma de más de 50 años", dijo el viceministro de Deportes brasileño, Luis Fernandes. Sus palabras en Madrid, 100 días antes del Mundial, eran un reflejo de un grito nacional y popular. Eran el sentimiento de todo un país sediento de revancha.

Pero llegó la semifinal ante Alemania. Debacle, Mineirazo. Estadísticamente, la peor derrota en la historia de la Seleção. Una ráfaga impensada, inédita, que terminó en catastrófico 1-7. Llantos dentro y fuera del campo en Belo Horizonte. Fue el adiós al Maracanazo, pero no de la manera esperada. El viejo fantasma perdió atención, pero porque sumó un colega.

Todos los goles que sepultaron a Brasil en la Copa del Mundo

En el debate por saber si fue peor perder un Mundial que se creía ganado (1950) o ser humillado en su propia casa (2014), hay comparaciones inevitables y puntos alejados que inclinan la balanza hacia un lado u otro.

Lo que es seguro es que este nuevo golpe deportivo al fútbol brasileño fue apreciado por todo el mundo al mismo nivel. Las audiencias millonarias y las redes sociales convirtieron el Mineirazo en la pesadilla de una nueva generación, que vio cada gol con detalle más de una vez.

Se enviaron más de 35,6 millones de tuits en todo el mundo durante el encuentro. Fue el evento deportivo de una sola jornada más difundo en Twitter de todos los tiempos, según informó la propia red social. Desbancó al último Super Bowl, que había generado 24,9 millones.

Aquel 16 de julio de 1950, todo fue mucho menos masivo. Tan sólo presenciaron el partido 174.000 espectadores, según los datos oficiales de la FIFA. Varios millones lo escucharon por la radio o lo leyeron en la prensa al día siguiente, pero el boca a boca hizo la mayoría del trabajo para aumentar el carácter de leyenda.

 Reuters 163
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En este suceso, la afición no se enmudeció como lo hizo ante el gol del uruguayo Alcides Ghiggia, sino que silbó a sus jugadores y hasta coró con "ole" y aplaudió las jugadas alemanas.

Si hay algo pone al Maracanazo por encima del Mineirazo es que las trayectorias de Brasil fueron distintas. La selección del 50 llegó al partido contra Uruguay avalada por las goleadas a Suecia (7-1) y España (6-1), otras dos potencias. Pero en 2014 se vio un equipo que sufrió con México, Chile y Colombia.

El anfitrión perdió la condición de favorito con el correr de los partidos. O por lo menos se le discutía esa clase. En 1950 nadie apostaba por Uruguay y ya se habían compuesto portadas de prensa con el titular de "Brasil campeón del mundo". En cambio, las probabilidades de derrota con Alemania existían, y el público lo sabía.

La peor derrota de Brasil también había sido por 6 goles, pero no fue en la semifinal de un Mundial, ni era el anfitrión

Pero nadie esperaba una victoria de Alemania con ese tenor futbolístico. De goles con pelota dominada a metros de la portería de Julio César, con la desconcierto absoluto de los jugadores brasileños. Con cinco anotaciones germanas en 28 minutos.

Esta caída estrepitosa en el estadio Mineirao le cortó a Brasil una racha de 39 años sin perder en su país. También se igualó la misma diferencia de goles que en su peor de todos los tiempos, que había sido en 1920 ante Uruguay.

Pero ese partido no fue una semifinal, ni Brasil era anfitrión de una Copa del Mundo. Nada fue deportivamente peor que el Mineirazo, un evento que les permitirá a los jugadores de 1950 descansar en paz, luego de tantas críticas injustas que se repitieron a lo largo del tiempo. El 8 de julio de 2014, el Marcanazo encontró fecha de vencimiento.