#Vergonha: estalló la ira y la bronca de los torcedores en la concentración de Brasil

La fachada de la sede donde se aloja la selección brasileña amaneció con pintadas e insultos contra el plantel. Al equipo de Scolari todavía le queda el partido por el tercer puesto, el próximo sábado

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La lluvia contribuyó a que el recibimiento no fuera tan violento como muchos pensaban. Sin embargo, las seis personas que esperaron bajo la intensa lluvia en Granja Comary fueron despiadados con sus críticas hacia los jugadores que venían de perder 7 a 1 contra Alemania en las semifinales de la Copa del Mundo que ellos mismos organizan.


"Vendidos" es una de los tantos insultos que se reprodujeron ante la aparición del ómnibus que los transportó desde el Mineirao hasta su búnker de concentración, que hoy permanecerá más blindado que nunca. Un cordón de policías custodiaba a los jugadores y evitó que las quejas pasaran a mayores. Otro de los carteles dicía: "Ni VolksWagen hace un Gol cada 5 minutos".


El próximo sábado, Brasil disputará el tercer puesto de la Copa del Mundo contra el perdedor de la otra semifinal, que se disputará hoy en San Pablo entre Argentina y Holanda. El partido se disputará en el estadio Mané Garrincha de Brasilia.


Durante el partido y sobre todo al final de éste, fueron las redes sociales los lugares elegidos por los brasileños y los fanáticos del fútbol para comentar la desgracia brasileña. Sin embargo, los hechos pasaron a mayores cuando los torcedores volcaron su bronca en las calles de diversas ciudades de Brasil. Desmanes, disturbios y quema de autos se repitieron en varios puntos del país organizador.


La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, también eligió Twitter para manifestar su tristeza por la calamitosa derrota de la selección de Luiz Felipe Scolari. "Estoy triste, muy triste", manifestó por esa red social. Allí mismo, miles de internautas le respondieron con ingeniosos memes por sus aspiraciones de ganar una segunda elección, que le permitiría un nuevo ciclo como jefa de Estado. Analistas políticos señalan que la goleada sufrida ante Alemania podría perjudicar los planes a futuro de Dilma, quien antes del comienzo de la Copa sufrió múltiples protestas contra la organización.