El chavismo le soltó la mano y César Farías dejó Venezuela

El entrenador no pudo llevar a la selección al Mundial de Brasil 2014, y tras un abandono del oficialismo, renunció a su cargo en la selección vinotinto

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Luego de la Copa América de la Argentina en 2011, dónde se vio la mejor versión de la Selección de Venezuela, la relación del equipo y el gobierno cambió. La unión del pueblo, oficialistas y opositores por igual, estaban en ese plantel. Era el símbolo.

Allí el personaje de César Farías fue ensalzado como bandera del gobierno bolivariano, todavía en manos de Hugo Chávez. El propio mandatario lo recibió en Miraflores, consideró la idea de nombrar al fútbol como "deporte nacional" y le mostró sus tesoros más preciados, como el sable de Simón Bolívar.

     

El encuentro de Hugo Chávez con César Farías en Miraflores

Así, finalmente parecía que Venezuela podría jugar su primer Mundial en Brasil 2014. No era menos que ninguno de los candidatos a quedarse con un boleto directo.

En el inició encadenó una racha de cuatro partidos sin perder con victoria ante la Argentina y empates ante Uruguay y Colombia. Todo apuntaba a una buena eliminatoria, pero terminó la primera ronda con derrotas ante Chile y Perú, lo que generó dudas.

Farías apuntaba a una segunda rueda con buenos resultados que lo acerquen al objetivo. Empató con Ecuador, pero perdió con Argentina. Le ganó a Colombia, pero igualó con Bolivia y perdió con Uruguay. Mucha irregularidad. Pagó caro algunos partidos claves y finalizó a cinco puntos de la repesca. Fin del sueño.

Y no solo los medios cargaron con Farías. Hubo una ruptura. El oficialismo, que otrora lo tomaba como líder de la selección que uniría al país, lo dejó de lado.

Farías acusó el golpe y estalló tras un partido en Perú para despegarse definitivamente del gobierno y sobre todo del ex ministro del Interior Pedro Carreño, quien le había llamado "delincuente":

Sostuvo que tanto él como su equipo trabajaron con dignidad, a favor del país y recordó que la "Vinotinto" fue el pretexto para que su país se uniera detrás de la camiseta.

Dijo que la selección no es ni oficialista ni opositora, que simplemente son un grupo de deportistas que sueñan con un país donde los niños crezcan soñando con ver ganar a Venezuela. Los aplausos de los periodistas coronaron su declaración de ruptura total el chavismo.

     

Farías luego del partido contra Paraguay, el que terminó con sus chances de Mundial

Llegó la renuncia. "Quiero expresar públicamente mi decisión irrevocable de renunciar al cargo de seleccionador nacional", anunció en una carta abierta que hizo pública a través de Twitter.

En 85 partidos al frente de la Vinotinto, su balance ha sido de 29 victorias, 25 empates y 31 derrotas, con 98 goles a favor y 119 goles en contra.

Mientras, Venezuela sigue con su pesada mochila de ser la única selección sudamericana que nunca ha disputado un Mundial.