Florencia Soledad Trías, la joven acusada de matar a su novio luego de tirarle agua hirviendo tras una discusión en abril de 2012, en el partido bonaerense de Pilar, fue condenada hoy a la pena de 9 años de prisión efectiva por el Tribunal Oral en lo Criminal 4 de San Isidro.
La mujer, hoy de 20 años, estaba acusada por el "homicidio simple" de Luis Matías Cuello (24), y llegó al juicio con prisión domiciliaria, ya que estaba al cuidado de una beba de un año y medio que fue producto de la relación que mantuvo la pareja. Sin embargo, el martes pasado, luego de los alegatos de la fiscalía, los jueces ordenaron su inmediata detención.
Mientras el fiscal había pedido veinte años de prisión por el delito de "homicidio simple", la defensa planteaba su absolución, argumentando que la joven actuó en defensa propia y que se trató de un "homicidio preterintencional".
En su declaración, Trías aseguró que el día de la fatal discusión, el joven Cuello había llegado tarde y alcoholizado a la casa, luego de lo cual se originó una pelea que desencadenó en lo que ella calificaba de "accidente".
Por su parte, el abogado querellante, Julio Torrada, dijo que al momento de declarar "ella dijo que era maltratada y que Matías era alcohólico, un argumento que generalmente utilizan las personas violentas".
En declaraciones a Télam, el padre del joven fallecido cuestionó duramente el fallo, al que consideró como "una vergüenza" y adelantó que apelará la sentencia "ante instancias superiores porque queremos una condena como corresponde".
Según fuentes judiciales, los jueces Federico Ecke y Hernán San Martín votaron por la condena, mientras que el juez Osvaldo Alberto Rossi votó en disidencia por la absolución de la acusada.
La mujer condenada, quien no estuvo presente en la lectura de la sentencia, había llegado al debate en libertad, beneficiada con una prisión domiciliaria que cumplía en la casa de sus padres, monitoreada con una pulsera electrónica debido a que tiene una beba de alrededor de un año y medio que es hija de la víctima.
Sin embargo, durante su alegato del viernes último, la fiscal del juicio Laura Zyseskind solicitó que se le revoque ese beneficio, lo cual fue aceptado por el tribunal. Además, la fiscal había pedido 20 años de prisión para Trías por el delito de "homicidio simple", el cual estipula penas de entre 8 y 25 años de cárcel, pero el tribunal decidió aplicar una pena mucho menor, más cercana al mínimo.
El hecho que le imputa a Trías ocurrió el 15 de abril de 2012 durante una discusión que mantuvo con Cuello en la casa en la que ella vivía, situada en Almonacid y Oliden, en Manuel Alberti, partido de Pilar, en la zona norte del conurbano.
Según se acreditó en la etapa de instrucción, la joven le arrojó a Cuello agua hirviendo de una pava eléctrica, lo que le provocó al joven lesiones en la mitad del cuerpo y a ella en las manos.
Cuello estuvo internado 22 días, primero en el Hospital Sanguinetti y luego en la Clínica Modelo de Vicente López, pero murió debido a las graves infecciones provocadas por las quemaduras.
Familiares de Cuello declararon que la pareja tenía una relación conflictiva y que aparentemente Trías lo golpeaba, ya que el muchacho iba a trabajar con marcas que no sabía explicar.
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