El conmovedor relato de un hermano destruido por el robo de una moto

Rubén habló sobre el brutal asesinato de Ariel "El Ruso" Solano, a quien delincuentes menores de edad le dispararon en la cabeza. "Quiero dormir y que cuando me despierte esto no haya pasado", dijo ahogado en llanto 

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Rubén Solano apenas si puede soltar palabra sin que se le anude la garganta. Acaba de perder a su hermano, acribillado de un balazo en la cabeza por delincuentes que quisieron llevarse su moto.

La misma moto que Ariel "El Ruso" Solano utilizaba para "ganarse unos mangos", porque desde que cerró el bar en el que trabajaban juntos, en los estudios del canal C5N, "no podía quedarse en casa haciendo nada".

En eso pensó quizás anoche "El Ruso" cuando salió tarde, de noche, a entregar una mercadería en la localidad de Villa Centenario, en el partido de Lomas de Zamora.

Minutos antes de las 20, en la esquina de Pasaje Pallich y French, Ariel fue sorprendido por cinco delincuentes que lo balearon en la cabeza para robarle su herramienta de trabajo.

"Como hace tres meses estábamos parados y él no podía estar en la casa haciendo nada y tenía una moto, para ganar un mango estaba haciendo mensajería. Un conocido le pasaba unos viajes, y como tenía una moto grande se animaba a ir a provincia. Ayer ya era de noche, ya era oscuro, una zona de mierda (sic), y bueno, le tocó al Ruso", dijo esta mañana, entre sollozos, Rubén "Pini" Solano.

Le cuesta entender cómo se dieron los hechos, el porqué de un acto tan inhumano contra su hermano: "Por la forma del disparo, ahí hubo alevosía seguro. No sé por qué tanto ensañamiento con alguien. ¿Por qué?", se pregunta el hermano de la joven víctima, que todavía no lo puede creer.

Recuerda haber conversado con él sobre la posibilidad de correr algún peligro, algo habitual en las calles de Buenos Aires. "Tantas veces hablamos de que si le venían a robar la moto, que la largue. No sé qué pasó", se lamenta.

"Siempre le gustó la moto, la usaba para ir a la cancha, él era fanático de River. Estaba laburando de flete y bueno, salió mal", dice "Pini", entre el dolor y la resignación.

Ariel tenía 33 años y estaba en pareja con Melina. Llevaban diez años de novios y ocho de convivencia, vivían en Almagro y no tenían hijos. Su familia quedó destruida. La madre de los jóvenes no pudo pegar un ojo en toda la noche.

"Quiero dormir y que cuando me despierte no haya pasado. Tan joven...", solloza Rubén en diálogo con Radio 10. Allí también lo conocían al "Ruso", al igual que en Infobae, toda gente que compartió con él miles de mañanas, durante los 15 años que los Solano trabajaron en el grupo.

"Hace un rato pude dormir algo, me desperté y vi todos los llamados. Gracias por acordarse del Ruso", señaló "Pini".

Tras el brutal ataque que acabó con la vida de Ariel Solano, la policía detuvo a tres adultos y dos adolescentes de 15 y 16 años, y secuestró dos armas de fuego.

Los detenidos fueron alojados en la comisaría séptima de Lomas de Zamora donde se instruyeron actuaciones por "homicidio en ocasión de robo".