El Papa reza por los inmigrantes en Lampedusa

Francisco, que arribó poco antes de las 9:00 local (07:00 GMT) a la isla italiana, recuerda a los que murieron en la travesía para alcanzar Europa. Realizará una misa en honor a ellos

Guardar
  163
163
 AFP 163
AFP 163

El papa Francisco llegó poco antes de las 9:00 hora local (7:00 GMT) a la isla italiana de Lampedusa, en un viaje que servirá para mostrar al mundo el drama de la inmigración y en el que rezará por todos aquellos que han perdido la vida en la travesía para alcanzar Europa.

Francisco ha pretendido que sea un viaje discreto y sobrio, ya que es en "penitencia" por las muertes de los inmigrantes, y por ello no habrá saludos, honores, ni discursos de las autoridades.

El papa argentino viajó en un avión Falcon 900 de la Aeronáutica militar que despegó del aeropuerto romano de Ciampino a las 8:00 local.

Mientras se esperaba su llegada, una barcaza con 166 inmigrantes indocumentados a bordo llegó al puerto de esa pequeña isla italiana.

En el aeropuerto de la isla, la más meridional de Italia y a sólo 113 kilómetros de las costas africanas, ha sido recibido por el arzobispo de Agrigento, Francesco Montenegro, y la alcaldesa de la isla, Giusi Nicolini, las únicas autoridades presentes.

Después Francisco se desplazó en coche hasta la Cala Pisana y desde allí se dirigió en barco hacia el muelle Favarolo, donde desembarcan los miles de inmigrantes que cada año son rescatados en el mar.

      

Navegó escoltado por un centenar de barcas de pescadores y arrojó una corona de flores en memoria de los cerca de 20.000 inmigrantes que se calcula han perdido la vida en el mar intentando llegar a Italia.

En el muelle lo esperaron inmigrantes, en su mayoría africanos y musulmanes, que están en el centro de acogida de la isla en espera de ser enviados a otros albergues similares para la tramitación de su petición de asilo o su repatriación.

Jorge Bergoglio se trasladó después en coche, una vieja ranchera descapotable que pertenece a un turista milanés, al estadio de fútbol isleño, donde celebra una misa.

En su homilía, se espera que el papa pronuncie uno de los más importantes y duros mensajes desde que comenzó su pontificado en el que pedirá perdón por las culpas del mundo y de la Iglesia, por la diferencia entre el norte rico y un sur que empuja a las personas a emigrar en busca de una vida mejor.

Después irá a la parroquia de San Gerlando, donde hará una breve parada, y posteriormente volverá al Vaticano.

Para la celebración eucarística, el altar ha sido construido con una de las barcazas usadas por los inmigrantes para alcanzar la isla, y el báculo y el cáliz que utilizará el papa han sido tallados con maderas de dichas barcas por un artista lampedusano.