El moño es, sin dudas, uno de los accesorios más elegantes y masculinos. Si bien históricamente se usó para eventos especiales y distinguidos, en la actualidad adquirió un espíritu más desenfadado y alegre, capaz de convertir un look sobrio en uno totalmente inesperado.
Lo cierto es que la "pajarita", como le llaman en España, nunca dejó de estar en escena. Pero sí con el tiempo se fue reinventando y lo que era un sinónimo de protocolo y etiqueta también se transformó en una forma de transgredir y cambiar el vestuario tradicional.
"En Argentina de a poco se van animando a incorporarlo. La televisión, que es como un indicador muy importante de la sociedad, empieza a mostrar que ahora es 'cool' llevar moños cuando antes era más bien tradicional", consideró Adán Yenerich, dueño de Bond & Burlington, una joven firma dedicada exclusivamente al diseño de "pajaritas" que creó junto a su socio Javier García Arozena.
Yenerich contó que justamente empezaron a diseñarlas en busca de romper con el código de vestir. "Desde el 2008 se podría empezar a decir que se generalizó un poco esta tendencia.
De a poco, las corbatas empezaron a perder protagonismo y estos simpáticos moños dejaron de ser sólo para unos pocos.
Hay de todas las variantes que se puede imaginar: de seda en tonos lisos para los más clásicos hasta de lunares, cuadros y variedad de estampas para los que buscan destacarse.
Quienes más se animan a esta propuesta lúdica son jóvenes profesionales y que disfrutan de la moda. También mujeres que lo incorporan en su outfit ya sea con camisas o como un accesorio para llevar en el pelo.
"Vamos un poco en contra de los códigos de vestir, no hay dresscode para usarlos; la propuesta va desde llevarlo con bermudas y zapatillas o pantalones achupinados, hasta con un saco", aconsejó Yenerich, y añadió: "Para un casamiento es genial, hay hombres que van vestidos como si salieran de trabajar y no para una fiesta".
Desde la firma El Burgués consideraron que los moños hoy se usan tanto de manera formal para fiestas o como detalle de un outfit sport dándole una base chic. "Hoy lo usa la gente que le gusta estar distinta a los demás, el detallista", expresaron.
Por su parte, Mariano Rodríguez Giesso, al frente de la firma
Giesso, consideró que los
"Es un gusto de algunos, y si hoy hay alguien a quien la gente ve como un referente que decidió usarlo, pasa a estar de moda. Es simplemente que algún referente lo usa y vuelve a estar en la mira. Es
de hecho, nuestro logo es un moño y es de hace muchos años", recordó.
Además, aconsejó llevarlo con un sweater o un cardigan arriba de la camisa, a menos que se trate de un moño diseñado para acompañar un smoking. "En ese caso, queda mejor que una corbata y es más práctico", advirtió, al tiempo que consideró un "no rotundo" llevarlo con un traje, en todo caso, "sólo con un saco".
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