Pymes se acercan a los bancos, pero el efectivo es la forma de pago favorita

El "cash" aún representa el 53% de los medios utilizados, según un estudio privado. A la hora de enfrentar gastos en viajes al exterior, las tarjetas de crédito y débito son protagonistas 

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La bancarización busca su lugar en el día a día de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs) del país. Tal es así que el uso de tarjetas empresariales creció un 150% con respecto a 2010, según un estudio elaborado por Visa Internacional y la consultora América Economía.

Pero cuando estas empresas deben elegir una forma de pago, el efectivo sigue siendo el rey, pues es utilizado en el 53% de los abonos mensuales. Esta preferencia trepa al 59% en América Latina.

La alta dependencia por el "cash" en Argentina es seguida por los cheques personales y de empresas, con un 28 por ciento. En cambio, tan sólo un 1% de los pagos de Pymes locales se realizan con tarjetas de crédito empresariales y los plásticos de cuentas personales se usan para el 4% de los pagos.

¿Por qué se usa tanto el efectivo? "Es un mix de informalidad en el sector y desconocimiento de cuánto sale un medio de pago crediticio", aseguró Sebastián Martínez, jefe de negocios corporativos de Visa Argentina, en el marco de presentación del informe en un hotel del centro porteño. Y agregó: "Se debe incorporar el concepto de que la tarjeta sirve para financiar y también para ordenar el flujo de fondo".

Se recurre al efectivo principalmente para adquirir servicios profesionales, taxis o transporte público, impresiones y fotocopiados, como así también para gasolinas y peajes. Los plásticos sí marcan su presencia en los viajes al exterior. La tarjeta de crédito empresarial es el medio de pago preferido para los pasajes aéreos internacionales (86%) y los hoteles de otros países (84%).  

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El informe se realizó sobre un universo de 1.550 casos en ocho países de la región –Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Perú y México- entre septiembre y diciembre de 2012, para conocer cómo funcionan las Pymes, cuáles son los hábitos de pago y financiamiento y los retos del sector. Se enfocó en aquellas empresas con una facturación anual de hasta u$s 5 millones.

Con uno a 10 empleados, las microempresas pisan más fuerte en América Latina, ya que representan el 90% del universo estudiado. Las pequeñas empresas son un 7% (11 a 25 empleados) y las medianas son un 3%, con 26 a 100 empleados. La evaluación local se realizó sobre 150 compañías de la ciudad de Buenos Aires, de los sectores comerciales, servicio y manufactura.

Entre lo personal y lo laboral

Un factor común entre las Pymes locales es que les cuesta separar los gastos personales de los empresariales. Y mientras que el 76% consideraba que dividirlos era muy importante en 2007, descendió al 57% en 2012. "El proceso de bancarizarse para la Pyme es más complejo que para un producto personal, pues tienen que presentar mayor documentación", dijo Carlos Corominas, director regional del segmento MIPyMEs de Visa Internacional.

Para adquirir muebles y artículos de oficina, por ejemplo, el 21% de los pagos se realizaron con tarjetas de crédito personales, mientras que sólo el 6% se hicieron con las empresariales.

Más allá del uso del efectivo, la predisposición a bancarizarse es positiva, pues el 85% de las Pymes que utilizan tarjeta de crédito corporativa manifestó que "recomendaría su uso". Corominas destacó que separar los gastos personales de los del negocio tiene dos ventajas principales: la deducción de impuestos y un mayor ordenamiento a la hora de pagar.