Fotos: así quedó la discoteca del horror de Brasil

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 EFE 162
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El incendio en la discoteca Kiss, ubicada en la ciudad brasileña de Santa María, comenzó entre las 2 y las 3 de la madrugada el domingo 27 de enero. Murieron 235 personas y más de 100 resultaron heridas. Hay 75 internados en grave peligro.

La tragedia se desencadenó cuando uno de los músicos de la banda Gurizada Fandangueira lanzó una bengala al techo. Éste estaba recubierto por una goma espuma no ignífuga, por lo que de inmediato se prendió fuego.

El club nocturno Kiss era una trampa mortal. No sólo no estaba preparado para un incendio, sino que su sistema de evacuación era deficiente. Había una sola salida de emergencia habilitada.

Por si fuera poco, la policía sospecha que había más personas de las permitidas en el interior del local bailable: alrededor de mil, cuando sólo podían entrar 691.

Los bomberos debieron abrir agujeros en las paredes para rescatar a las víctimas, que en su mayoría eran jóvenes universitarios. Muchos murieron asfixiados y otros tantos aplastados cuando intentaban escapar.

Por la tragedia, son investigados dos músicos de Gurizada Fandangueira y los dos propietarios de Kiss, Mauro Hoffmann y Elissandro Callegaro Sphor. Todos permanecen en prisión preventiva.