"Las tribulaciones económicas de la Argentina se han exacerbado por la desaceleración de Brasil (...) Su política doméstica intervencionista posiblemente restrinja la extensión de su repunte el 2013, cuando se espera que la economía de Brasil vuelva a rebotar", agregó Shetty.
El informe indica que los buenos fundamentos macroeconómicos en Uruguay posibilitan una fuerte capacidad de respuesta política y hacen que ese país sea más resistente a los golpes provocados por una caída en las exportaciones a Brasil, una reducción en los ingresos por turismo o una ralentización cíclica en la actividad, dijo la agencia.
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La desaceleración de Brasil ha sido más profunda y prolongada de lo que se anticipaba.
El Fondo Monetario Internacional estimó que el crecimiento del Producto Bruto Interno de Brasil este año será de 1,5% y del 4% en el 2013, desde 2,7% del 2011 y del 7,5% del 2010.
Fitch observa que los efectos del contagio de la debilitada economía brasileña sobre Argentina y Uruguay se están sintiendo primordialmente a través de un declive en las exportaciones.
Las exportaciones de la Argentina son más sensibles al ciclo económico de Brasil, dado que gran porción consiste en autos y en piezas para vehículos que se venden exclusivamente a Brasil bajo un acuerdo bilateral de comercio.
En cambio, la mayor parte de las exportaciones de Uruguay a Brasil son materias primas -más inelásticas y que pueden ser fácilmente relocalizadas- por lo que la balanza comercial uruguaya es menos sensible a los cambios en la demanda doméstica de Brasil, agrega el reporte.
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