¿Quién es Mitt Romney, el rival de Obama?

El ex gobernador de Massachusetts fue oficializado como candidato republicano. Mormón, moderado, millonario y padre de tres hijos, aspira a la presidencia de los EEUU

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 Reuters 163
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Mitt Romney, el político y multimillonario de 65 años que este martes en Tampa, Florida, se aseguró oficialmente la candidatura republicana a la presidencia de los Estados Unidos, es un hombre que se congratula de sus logros. No sólo fue elegido en 2002 gobernador de Massachusetts, un estado considerado un bastión de los demócratas. Antes, en los años 80, había cosechado éxitos en el sector privado, donde amasó una fortuna como asesor empresarial e inversor.

Hoy en día, se estima su patrimonio en unos 200 millones de dólares. El propio Romney no se cansa de repetir que su éxito como empresario -además de sus capacidades organizativas demostradas al frente de los Juegos Olímpicos de invierno en Salt Lake City- le predestina como presidente.

      

A diferencia del demócrata Barack Obama, él sí que sabe algo de economía, subraya. Aun así, últimamente su pasado empresarial no hace más que traerle disgustos. La campaña demócrata lleva semanas presionándolo para que haga públicas más declaraciones de la renta, bajo la estrategia de acusar al multimillonario republicano de pagar menos impuestos que los estadounidenses de clase media. También se le achaca tener fondos en paraísos fiscales en el Caribe.

Hay otro aspecto en el que este hijo de también un gobernador, oriundo de Michigan, demuestra capacidades diferentes a la media de los candidatos presidenciales estadounidenses: ya de joven, en los años 60, Romney partió dos años a Francia como misionero mormón. De esa época proceden sus conocimientos de francés, algo que sin embargo elude destacar por temor a que tanta capacidad políglota sea considerada en los Estados Unidos como algo "elitista".

Si bien su religiosidad es algo que debería constituir un punto a favor suyo, el credo que profesa, como mormón, podría jugar en su contra. Nunca antes en la historia de los Estados Unidos un mormón ocupó la Casa Blanca. Precisamente es entre los evangélicos más conservadores, una tradicional fuente de votos de los republicanos, donde el mormonismo despierta más sospechas.

El millonario ex gobernador tiene además otros puntos débiles. Se le achacan pocas aptitudes para interactuar con la "gente sencilla", motivo por el cual el Partido Republicano ha recurrido a su esposa Ann para pronunciar este martes un discurso clave que "humanice" a su candidato. Y si bien este padre de cinco hijos goza de buena imagen entre los votantes moderados, para los republicanos más conservadores y religiosos Romney carece de bases sólidas y de firmeza política, como se pudo ver durante el inicio de la convención republicana en Tampa, donde algunos de los seguidores más reaccionarios demostraron abiertamente sus dudas sobre la idoneidad del ex gobernador como candidato.

      

De hecho, muchos califican a Romney de "flip-flopper", es decir de ser un voluble que cambia de opinión según le convenga. Ponen como ejemplo el hecho de que durante su era como gobernador impulsara una reforma sanitaria en Massachusetts que se convertiría en el modelo usado por Obama para su propia ley sanitaria a nivel nacional. Una normativa que los republicanos califican despectivamente de "Obamacare" y que, con Romney a la cabeza, han prometido revocar de llegar a la Casa Blanca. Similares cambios de opinión se le achacan en temas como medioambiente o el aborto.