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Poco después de conocerse el video, grabado en secreto en Central Valley Meat Co., el Gobierno estadounidense y McDonald's Corp. suspendieron la compra de carne al matadero californiano, que ha sido cerrado mientras es investigado por crueldad contra animales y posibles cuestiones de salud.

La cadena de comida rápida y el Departamento de Agricultura (USDA, por sus siglas en inglés) tomaron la decisión tras evaluar las imágenes presentadas por el grupo de defensa animal Compassion Over Killing (COK), que mostró que vacas que parecían estar enfermas o lisiadas eran golpeadas, pateadas, recibían disparos o descargas eléctricas de camino a sacrificarlas.

      
      

"Hay comportamientos en el video que parecen ser inaceptables y no se adhieren a los estándares que exigimos de nuestros proveedores", declaró McDonald's en un comunicado.

Las autoridades estadounidenses indicaron que nada de lo que han visto hasta ahora en el video muestra que carne de vacas que pudieran estar enfermas entraron en la cadena de abasto alimenticio, pero están entrevistando a los empleados.

      

Un empleado le tapa el hocico a la vaca para acelerar su muerte

Las imágenes fueron grabadas en junio y julio por un integrante encubierto de COK, que trabajó en la planta y también dio una declaración por escrito a la USDA sobre lo acontecido en la grabación.

"Sabemos que los trabajadores estaban tratando de hacer que vacas que no eran capaces de caminar y por lo tanto, no elegibles para sacrificio, fueran sacrificadas", dijo Erica Meier, directora general de la organización de defensa animal. "Creemos que se alzaron las banderas rojas con nuestro video, pero depende de la USDA tomar una decisión".

      
      

Las autoridades sospechan sobre el estado de salud de los animales previo a la matanza

Es contra la ley sacrificar a un animal que no es capaz de caminar para consumirlo por la preocupación de que pudiera estar infectado con la enfermedad de las vacas locas o encefalopatía espongiforme.

El matadero está en Hanford, la misma ciudad donde en abril se descubrió que una vaca lechera de una planta de ordeña tenía la enfermedad de las vacas locas.