"A nadie le importó la vida de mi hijo, por eso no lo buscaron"

Hace 10 años, el joven Diego Peralta fue secuestrado y asesinado. Su madre, denunció que hubo participación policial en el delito, que se protegió al entregador y que la investigación judicial fue "desastrosa". "Estaba todo arreglado", disparó

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Hace 10 años, el joven Diego Peralta fue secuestrado y asesinado. Su madre, denunció que hubo participación policial en el delito, que se protegió al entregador y que la investigación judicial fue "desastrosa". "Estaba todo arreglado", disparó
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Corría 2002. Los secuestros extorsivos eran la noticia cotidiana de una realidad política y social en ebullición. Diego Peralta, de 17 años, fue uno de los casos en los que más saña se descargó sobre la víctima. Lo secuestraron en la localidad de El Jagüel el  5 de julio de ese año, cuando iba en remís al colegio, y lo llevaron a una casa ubicada en Plátanos, en Berazategui.

En cautiverio, el joven estuvo atado y drogado. Los delincuentes, conforme a una información falsa que tenían, exigieron una suma de 200.000 por la libertad del chico, pero la familia Peralta pudo negociar y cerrar el acuerdo por 9.000 pesos más 2.000 dólares.

El dinero fue entregado a los captores, pero ello no bastó para que Diego Peralta sea encontrado muerto el 12 de agosto en una tosquera de Ezpeleta, asesinado con tres puñaladas en la espalda y siete cortes en su cuello. En forma de protesta e indignación, ese mismo día los vecinos le atribuyeron parte de la responsabilidad del crimen a la policía y quemaron una comisaría.

"Todos sabíamos lo que hacía la policía con los delincuentes que salían para robar para ella", denunció a Infobae.com Emilse Peralta, la madre de la víctima.

En su opinión, el caso estuvo repleto de irregularidades. "Estoy avalada por 8 jueces federales, quienes dictaminaron que el desempeño de la justicia fue desastroso", disparó la mujer. Acusa al juez Carlos Ferreiro Pella, quien estuvo a cargo de la causa, de "no dejar que la policía investigara" y  a los policías por encubrimiento.

Pero lo que resulta más insoportable para Emilse es la sentencia adjudicada al "entregador" de Diego, Lauro Shimabukuro, quien  había sido condenado a 10 años de prisión. "El Chino" recibió una pena menor que el resto de los condenados (Ver puntos importantes) y quedó en libertad aproximadamente hace 6 meses. Sin embargo, nuevamente fue apresado por haber participado de una "entradera".

"Shimabukuro siguió haciendo lo único que sabe hacer: quedarse con lo ajeno, salir a robar, salir a destruir" dijo la mujer.  "Fue detenido en Ezeiza -prosiguió-. Él estaba debajo de la cama y salió diciendo: '¡Yo soy el famoso chino que entrego a Diego Peralta!', como diciendo 'miren la impunidad, mira a donde estoy'. A mí me hierve la sangre cuando yo me entero de eso."

La madre apuntó que el entregador fue protegido y que "vendió" su silencio. "A la policía no le convenía que este sujeto hablara", sostuvo. Y agregó: En el 2002 (Shimabukuro) vivía bajo dos chapas. A los 9 años, cuando sale, tiene una casa de dos pisos y un auto rojo en la puerta. Lo que digo tiene fundamentos", argumentó.

Emilse sigue reclamando justicia para que caigan todos los responsables, pero también quiere que el recuerdo de su hijo permanezca en el tiempo. Este martes 14 celebrará una jornada en su memoria de 11.30 a 19hs, en los alrededores de la estación de trenes de El Jagüel, en Luis Beltrán y El Ceibo, Barrio Siglo XX, del municipio de Esteban Echeverría. En el evento se realizará la lectura de poemas dedicados al chico, la plantación de un árbol evocando su vida y la creación de murales artísticos, entre otras actividades.

Pero la madre también desea que la voluntad de Diego se haga realidad más allá de su muerte. Es que uno de los sueños de la víctima era abrir un comedor para menores en situación de vulnerabilidad.  "Voy a abrir un centro de rehabilitación de los chicos adictos de la calle. Darles una contención en memoria de mi hijo", confesó Emilse.

"A mi hijo no le dieron opción de vivir o morir, a mi hijo lo asesinaron. Hoy yo tengo el derecho que le niegan a mi hijo", sostuvo con energías la madre del joven. Seguirá pidiendo justicia.

Quienes quieran recordar a un familiar y/o amigo y contar su historia pueden escribir a victimasdelainseguridad@infobae.com.