Tensión en la víspera del G-20 por la crisis griega

En una reunión previa a la cita de Cannes, Francia y Alemania dieron un ultimátum a Atenas para que respete las reglas. El premier heleno dijo que el referéndum que impulsa es para decidir la pertenencia a la eurozona

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Los líderes de Francia y Alemania, Nicolas Sarkozy y Angela Merkel, indicaron al primer ministro griego, Georgios Papandreu, que no se desembolsarán los 8 mil millones de euros de ayuda pactada si no toma medidas para eliminar la incertidumbre.

El planteo ocurrió en una minicumbre celebrada en la ciudad que a partir del jueves acogerá a los representantes de las 20 economías más importantes del mundo. La crisis griega será el punto central de discusión. Papandreu, cuyo país no participa de ese foro, fue convocado para que dé explicaciones por la sorpresiva convocatoria de un referéndum acerca del plan de rescate diseñado por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Al término del encuentro, los jefes de Estado del eje Berlín-París comparecieron ante la prensa para dar cuenta de la reunión, a la que también acudieron los máximos representantes del FMI, Christine Lagarde, de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. Allí exigieron que se termine con la "incertidumbre" en Grecia, que el referéndum se celebre lo antes posible y sugirieron las fechas del 4 ó 5 de diciembre.

Merkel señaló que la pregunta que se someta a consulta popular de los griegos debe dejar claro "si Grecia quiere o no quiere seguir en el euro". Por su parte, Sarkozy presionó: "La cuestión que se plantea es sobre el futuro europeo de Grecia: ¿quiere o no estar en el euro?".  "Queremos que así sea y haremos todo lo posible para que así sea, pero es el pueblo el que debe pronunciarse", añadió.

Tras las palabras de ambos mandatarios, Papandreu reconoció que el objetivo del referéndum que convocó es decidir si su país permanece en la eurozona o la deja. Dijo que las fechas sugeridas para realizarlo son posibles y se mostró confiado en que se impondrá el "Sí". "El pueblo griego quiere quedarse en la eurozona", aseguró.