Ex novia brasileña de Soros lo demanda por US$50 millones

Adriana Ferreyra, cinco décadas más joven que el magnate, le reclama haber regalado el departamento en Manhattan que le había prometido cuando eran pareja. También lo acusa de haberla agredido en la cama

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La actriz, de 28 años y conocida en su país por su participación en la telenovela Marisol, presentó el miércoles ante un tribunal neoyorquino la demanda en la que exige a George Soros la millonaria compensación por incumplir su promesa, según confirmaron este jueves a EFE fuentes judiciales.

Ferreyra sostiene que Soros, de 80 años, le prometió la vivienda cuando todavía estaban saliendo, pero cambió de opinión tras la ruptura y se lo regaló a otra mujer. Además, asegura en los documentos judiciales, publicados este jueves por el New York Post, que el filántropo incluso la agredió cuando, tras una breve reconciliación, estaban discutiendo el asunto en la cama.

La ex pareja se conoció en 2006. Pero el romance se terminó cuando, según la demandante, el multimillonario decidió romper con ella. A principios de este año, se produjo una reconciliación y después de una noche romántica, el octogenario le susurró al oído que había decidido entregar a otra mujer el apartamento del selecto barrio del Upper East Side, en Manhattan, que antes le había prometido a ella.

"Cuando todavía estaban en la cama, Soros abofeteó a Ferreyra y luego le puso las manos sobre el cuello para intentar estrangularla", se indica en la demanda reproducida por el diario.

Siempre de acuerdo con la denuncia reproducida por el diario, Soros le habría lanzado una lámpara, que no golpeó a la brasileña pero se rompió sobre el suelo y dejó cristales rotos, que le provocaron una herida en el pie que necesitó tres puntos de sutura.

La denuncia está "llena de acusaciones falsas y es obviamente un intento de extorsionar a mi cliente, quien es un hombre muy rico", manifestó el abogado del financiero, William Zabel, quien calificó de frívola a la demanda instaurada en contra de su cliente, en declaraciones al mismo diario.

"George Soros no abofeteó, ni intentó estrangularla ni le tiró una lámpara", aseveró el letrado, quien añadió que la Policía de Nueva York investigó en su momento la supuesta agresión y concluyó que ésta no había existido.