Murió Enzo Bearzot, el renovador italiano

El entrenador que modernizó el catenaccio y fue campeón del mundo en 1982 falleció a los 83 años. Su récord de 104 partidos al frente de la azurra sigue vigente

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Con Bearzot se va una gran parte de la historia del fútbol italiano. El DT se hizo cargo de la selección en 1975, luego de haber sido ayudante de campo en los Mundiales de México '70 y Alemania '74, y dirigió al equipo durante los campeonatos de Argentina '78 y España '82.

Fue justamente en el torneo jugado en tierras ibéricas donde logró su única y gran conquista como director técnico, venciendo al equipo germano por 3 a 1 en la final. Pero además tiene el récord de partidos dirigidos en el conjunto nacional, con 104.

Ese elenco, que antes del certamen sufrió una lluvia de críticas por su estilo de juego, mostraba una formación titular donde se explotaban al máximo las históricas virtudes que distinguen al fútbol italiano.

Una defensa muy eficaz liderada por el veterano y sobrio arquero Dino Zoff y donde se complementaban el buen criterio de Gaetano Scirea, la sobriedad de Giuseppe Bergomi (que jugó el torneo con sólo 18 años) y la marca implacable de Claudio Gentile.

También tenía mediocampistas fuertes y aguerridos pero no exentos de clase, donde se destacaban el gladiador Oriali, un llegador como Marco Tardelli y la categoría de Bruno Conti, un estilete por la derecha.

En ataque contaba con un clásico goleador como Paolo Rossi, que tras un comienzo dubitativo se terminó convirtiendo en el hombre clave de la segunda fase del certamen.

El juego que el equipo desplegó en esa etapa hasta proclamarse campeón del mundo fue espectacular, con un ritmo sensacional y ejecutando el contraataque como su principal arma táctica.

Como jugador, Bearzot no fue especialmente brillante, aunque pasó por Inter, Catania y Torino, e integró la Selección en una oportunidad. Dejó la práctica activa del fútbol a los 37 años para dedicarse a la actividad que lo haría conocido en el mundo entero.