Horror en España: mató a 4 personas y está "satisfecho"

Un albañil de 57 años del municipio catalán de Olot mató a tiros a cuatro personas en dos ataques cometidos en un bar y un banco. El agresor, armado con una escopeta de caza, fue detenido cuando salía de la sucursal bancaria

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Un trabajador de la construcción asesinó hoy a tiros a cuatro personas en dos ataques cometidos en un bar y un banco del municipio catalán de Olot, en el nordeste de España.


Tras cometer el múltiple crimen, el agresor, armado con una escopeta de caza, fue detenido por la policía cuando salía de la sucursal bancaria donde mató a sus últimas dos víctimas, informaron fuentes de la policía española.



El autor de la masacre es un hombre soltero de 57 años identificado por la policía como Pere Puig Puntí, vecino de la localidad La Vall d? En Bas, quien no tenía antecedentes penales y habría actuado por razones de índole económica, de acuerdo con fuentes de la investigación.

La policía pudo constatar que el agresor trabajaba para una de las víctimas, el dueño de una empresa constructora, y que llevaba meses sin cobrar.



No obstante, un vecino citado por el Periódico de Catalunya, que conocía a Puig desde pequeño, dijo que era una persona ?rara? y solía pasearse por el pueblo disfrazado de sheriff con una pistola y una estrella de mentira.


Los asesinatos fueron cometidos después de las 8 de la mañana de hoy, cuando el hombre ingresó al bar ?La Cuina de l?Anna", situado en La Canya, a pocos kilómetros de Olot, y mató a tiros a dos personas, padre e hijo, dueños de una empresa constructora, informaron los Mossos d?Esquadra, policía catalana.



Las víctimas, con las que el agresor mantenía una relación laboral, eran los propietarios de la empresa Construccions Tubert, que estaba realizando una obra en una zona cercana a bar.


?Entró con un rifle, disparó y salió corriendo sin decir nada?, afirmó el marido de la dueña del bar, Guzmán Sánchez, en declaraciones a TV3.



El testigo dijo que conocía de vista al agresor y a las víctimas -Joan Tubert Guillamet, de 62 años, y Ángel Tubert Ruiz, de 35- ya que algunas veces desayunaban en el bar.

Tras ese doble crimen, el homicida se dirigió en su propio vehículo a una sucursal de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) en el centro de Olot, donde mató a dos empleados, el subdelegado de la oficina, Rafael Turró, de 40 años y padre de dos hijas de 4 y 8 años; y la empleada Anna Pujol, de 50 años, quien tenía una hija y un nieto.



Tras recibir el aviso del primer tiroteo en el bar, la policía montó un dispositivo para buscar al autor del crimen, pero no alcanzó a impedir que cometiera el ataque en el interior del banco.


Gracias a la descripción de los testigos, los policías finalmente lo atraparon, escopeta en mano, cuando salía de la sucursal bancaria.



Una patrulla de la policía que pasaba por delante de la entidad bancaria detectó un auto mal estacionado y se detuvo a inspeccionar, mientras una mujer alertó a los agentes que había odio disparos.


Al acercarse a la puerta de la sucursal, los policía se encontraron con el agresor, quien les confesó que había matado a cuatro personas.


Según un testigo de estos últimos asesinatos, tras el crimen el hombre aseguró: ?Ya estoy satisfecho?. El alcalde de Olot, Lluis Sacrest, sostuvo en declaraciones a RAC-1 que la ciudad estaba consternada por estos hechos ?dramáticos y bestiales?, y confirmó la hipótesis de los ?motivos económicos? del agresor como móvil de los asesinatos.