Una pista bíblica en el virus informático que jaquea a Irán

El nombre de un código de Stuxnet parece aludir al libro de Esther, un relato del Antiguo Testamento en el que el pueblo judío se anticipa a un ataque de los persas. ¿Un sello de Israel? 

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"Myrtus" es la palabra que obsesiona a los expertos en seguridad informática. Mientras el gusano Stuxnet amenaza con frustrar el programa de desarrollo nuclear iraní -ya fue demorada la apertura de la central Bushehr-, la denominación que sus creadores dieron a uno de sus códigos maliciosos abona la hipótesis de que el ciberataque fue lanzado desde las oficinas de la inteligencia israelí.



Parece un ingenioso juego de palabras. "Myrtus" es una planta importante para muchas culturas de la región. Su traducción al hebreo es "Hadassah", el nombre en esa lengua de "Esther", la reina judía que protagoniza un libro del Antiguo Testamento. Según la tradición, logró que su esposo Jerjes I, rey persa, anulara un decreto de exterminio a los judíos al revelarle su verdadera religión oculta.



Esther pasó a la historia como salvadora del pueblo judío frente a la poderosa Persia. Decenas de siglos más tarde, Irán es el heredero de la cultura persa. Como en el siglo IV a. C., en Israel los judíos se sienten amenazados por su vecino, esta vez por su controvertido plan nuclear. Y los especialistas señalan que sólo Tel Aviv o los EEUU tienen la capacidad para haber desarrollado a Stuxnet. El círculo cierra perfecto.



Un detalle más alimenta la teoría. Los investigadores que diseccionaron al virus informático encontraron en una cadena de texto otro código llamado "Guava". En español significa "guayaba", una fruta que pertenece a la familia de la planta Myrtus.



Ralph Lagner, un consultor de seguridad informática alemán, fue quien notó las coincidencias. Fue, además, el primero en sostener que Stuxnet fue pensado a medida de las centrales nucleares de Irán. Varios especialistas señalaron que el virus -capaz de reprogramar tareas industriales- infectó a más computadoras en ese país que en ningún otro lugar del mundo (ver notas relacionadas).

La ingeniería técnica del gusano incluye series muy específicas que en apariencia fueron diseñadas para afectar a la central nuclear de Bushehr y a la planta de enriquecimiento de Natanz. Aunque negó que fuera por causa del ataque informático, Teherán ya anunció que tuvo que postergar varios meses la puesta en actividad de Bushehr.



Yossi Melman, periodista que cubre inteligencia para el diario israelí Haaretz, recordó a The New York Times que el jefe de los servicios del Mossad, Meir Dagan, extendió su mandato el año pasado bajo el argumento de que trabajaba en "importantes proyectos". En aquel momento, Dagan sugirió que las estimaciones de Israel sobre la fecha en que Irán obtendría su arma nuclear se habían ampliado a 2014.



"Parece que saben algo que les dará más tiempo del que pensaban", razonó Melman, que está convencido de que su país tiene algo que ver en la infección digital. Sin embargo, otros expertos son excépticos y, aunque no descartan la hipótesis, indican que aún no hay elementos suficientes que la prueben. Al menos eso decían antes de la pista bíblica.