Tras la crisis, la moda "low cost" arrasa en el mercado europeo

Gran parte de la población del Viejo Continente dejó de despilfarrar su dinero en locales deluxe para pasarse a cadenas que ofrecen prendas de calidad y a bajo costo. Por qué es más caro en Argentina

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Cuando menos se lo esperaban, los europeos debieron apretar el cinturón y dejar de lado su adicción a comprar en tiendas de lujo. Pero la crisis no les impidió estar a la moda. Frente al nuevo panorama económico, el ?low cost? se convirtió en la mejor alternativa ofreciendo un combo irresistible: la posibilidad de llenar el "carrito" sin gastar fortunas.

Cruzando el gran charco sobran los ejemplos de tiendas que demuestran que se puede cuidar el bolsillo y estar a la moda sin resignar calidad en las prendas. Y esta especie de fórmula mágica arrasó con el público: las cadenas de bajo costo no sólo resistieron la crisis sino que también lograron crecer con ella de manera considerable.

Estas tiendas, en su mayoría megalocales, albergan en su percheros prendas de temporada, inspiradas en las marcas más top y, al mismo tiempo, ropa de calidad y con precios más que accesibles para casi todos los bolsillos.

Una de las más representativas que es un boom en varios países europeos es la sueca H&M. Este gigante que sigue abriendo tiendas en el mundo tiene una enorme cantidad de prendas para mujer y hombre siguiendo las últimas tendencias de la moda con precios más que accesibles.

Para animar los bolsillos lanzan promociones especiales en plena temporada: una de sus últimas acciones fue la rebaja de diez euros en todos los blazers y abrigos. Además el año pasado creó Dividid, una línea de bajo costo muy canchera para su primordial público: los jóvenes.

Zara, que también pisa fuerte en la Argentina, ofrece buenos precios, calidad y moda en sus locales, con cada vez más presencia en Europa. Ubicado estratégicamente en las esquinas más taquilleras, hay ropa para el público femenino y masculino adulto, jóvenes, niños y bebés.

Uno de los ?tesoros? de Zara son sus prendas Special Price: artículos con la etiqueta con precios en oferta. Por ejemplo, zapatos a 20? o remeras a 4,99?. Estos ítems no son rebajados sino producidos pensando en que serán de un costo inferior a las tradicionales.

Mango, uno de sus principales competidores aunque con precios bastante más altos, se adaptó a los tiempos de crisis incluyendo en sus colecciones más de 90 prendas de bajo precio bajo el nombre de Think Up.

La irlandesa Primark desata por estos días unas verdadera fiebre con precios que rozan lo ridículo. "Operamos con márgenes de beneficio muy reducidos en los artículos gracias a los grandes volúmenes de venta", explicó José Luis Martínez de Larramendi, director general de Primark Iberia.

La cadena textil C&A de precios bajos no se queda atrás. Meses atrás decidió poner en práctica una línea de muy bajo costo llamada Avanti pero ahora fue por más al apostar a una línea de ropa para mujer de gama alta denominada Yessica Pure para ampliar su oferta a la mujer joven, de entre 25 a 40 años, con unos precios entre un 30% y un 40% más bajos que la competencia.

Una de las más taquilleras entre los teens británicos es Top Shop. Apunta a un segmento bastante más alto que la baratísima Primark y supo captar la atención de un público ávido del buen diseño contando entre sus creadores a una ícono fashion como Kate Moss.

Uniqlo, una marca japonesa low cost, está en pleno proceso de expansión en Europa. Ofrece prendas básicas: remeras a unos módicos cinco euros, jeans a quince o cardigans a veinte. Las últimas tendencias no faltan en sus vidrieras con ropa con reminiscencias de los ochentas y noventas, recién ?bajadas? de la pasarela.

El mercado argentino, lejos del europeo
La época de liquidaciones, sales o saldi, según el país europeo que se visite, es cada vez más asidua en tiempo de crisis. Con el fin de incentivar la compra las firmas recurren a descuentos especiales y rebajas más agresivas.

En el Viejo Continente siempre hay una excusa para inventar promociones y las rebajas poco tienen que ver con las que se realizan las marcas argentinas al final de cada temporada.

En lo que para muchos es el primer mundo las liquidaciones fuertes son en el mes de enero o en julio aunque durante cada temporada se realizan tres o cuatro "recortes" donde siempre es posible encontrar talles, modelos y colores.

"Comprar ropa en Argentina es bastante más caro que hacerlo en París o en Londres. Allá en época de sales bajan todo hasta un 80% mientras que acá lo hacen, como mucho, un 30 o 40% cuando las vidrieras no mienten", destacó Camila, que acaba de volver de Europa.

Al explicar el fenómeno Lisandro Temi, de la asociación de consumidores Adelco, le dijo a Infobae.com: ?Lo que sucede en Europa es que ellos fabrican mientras que nosotros exportamos materia prima. Entonces el costo es mucho menor?.

A su vez consideró que en el mercado europeo las liquidaciones son mucho más importantes (y al mismo tiempo interesantes) por una razón económica. ?Lo que no están seguros de que se va a usar el año próximo es mucho más útil si lo venden, por ínfimo que sea el precio, que si lo tiran?, sostuvo.

Temi hizo hincapié en otra de las tantas diferencias que separan a la Argentina del mercado europeo, donde es posible devolver una prenda siempre y cuando no se haya usado y mantenga la etiqueta.

?Allá se sancionan leyes tendientes a respetar algunas normas de mercado, entre ellas aquellas que fomentan el consumo y que tienen como premisa fundamental que el respeto por los consumidores hace que estos vuelvan a comprar?, dijo.

?Por ejemplo, cualquier marca en Europa, si vende un producto que no se encuentra en perfectas condiciones y hacemos el reclamo, no dudarán en cambiar el producto por otro de idénticas características y así la marca gana prestigio. En cambio, aquí es probable que se solucione en servicio técnico si es que se soluciona y que por tal motivo tengamos que acudir a algún organismo de defensa del consumidor para que intervenga y ahí recién, tal vez, recibimos un servicio técnico pero casi nunca el cambio del producto?, finalizó.