Cómo tratar al molesto pie de atleta, que llega junto con el verano

El mal, llamado científicamente tiña pedis, es provocado por un hongo y afecta principalmente a varones adolescentes y adultos. Profesionales advierten que las medicaciones caseras o de venta libre pueden empeorar la lesión

Guardar
 Tuercas.blogdiario.com 162
Tuercas.blogdiario.com 162

Con el tiempo de piscinas llega la preocupación por el pie de atleta, infección molesta si las hay. El problema (que en realidad se llama tiña pedis) es provocado por un hongo y afecta principalmente a varones adolescentes y adultos. Es rara en los niños.

Según el médico dermatólogo Carlos Fernando Gatti, los factores que favorecen la aparición de la tiña pedis son la transpiración y la mala ventilación del pie.

"Si bien se cree que el pie de atleta se contagia caminando descalzo por las piletas o en los vestuarios, esto no es cierto: frecuentemente es infectado un solo miembro de una familia aunque toda ella comparta la misma piscina y las mismas instalaciones. Debe prestarse mayor atención al buen secado de los pies y a evitar factores negativos como las medias impermeables y las zapatillas muy cerradas, ya que el hongo se desarrolla en medios húmedos", explicó el presidente del Colegio Ibero-Latinoamericano de Dermatología (Cilad).

El profesional remarcó que "en algunos pacientes de tiña pedis se observa descamación y maceración de la piel entre los dedos, sobre todo en los dos últimos pliegues, mientras que en otros se observa enrojecimiento, descamación y aun vesículas o ampollas que provocan picazón en las plantas y en los costados de los pies".

"También se producen infecciones micóticas de las uñas: éstas engrosan, cambian de color y pueden llegar a perderse si el tratamiento no es oportuno, adecuado y persistente", detalló.

Gatti destacó que "no todas las erupciones de la planta del pie son debidas a hongos, por eso hay que abstenerse de tratamiento alguno antes de consultar al dermatólogo, quien sabrá diagnosticar la naturaleza del problema e indicar la terapéutica que conviene a cada caso". Esto es porque, además, las medicaciones caseras o de venta libre arriesgan empeorar la lesión: si no se realiza el correcto tratamiento, la acción del hongo puede complicarse con una sobreinfección bacteriana.

"El tratamiento de los casos leves consiste en la aplicación de lociones o cremas antimicóticas. En casos más severos el especialista puede ordenar baños astringentes previos. Y en otros suele indicarse un tratamiento por vía oral con antimicóticos en comprimidos o en cápsulas", detalló Gatti, quien agregó que "las infecciones de las uñas de los pies son tan frecuentes como difíciles de erradicar. Tienen una franca predisposición genética y se investiga continuamente para encontrar tratamientos más cómodos, cortos y eficaces".

Es importante destacar, según Gatti, que el tratamiento debe hacerse por los tiempos indicados, de lo contrario, el proceso recae una y otra vez.