Tras un fin de semana de máxima tensión, Honduras amaneció con relativa calma

El nuevo gobierno ordenó retornen todas las actividades educativas. El aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa suspendió las operaciones tras el intento de Zelaya de regresar el país

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 AP 162
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El país sumergido en una crisis vivió ayer una de las jornadas más violentas, al morir dos personas en enfrentamientos con los militares durante el intento de regreso a Tegucigalpa del presidente depuesto, Manuel Zelaya.

Según El Heraldo.hn, escuelas, colegios y universidades retornaron hoy a sus actividades de acuerdo al llamado de las autoridades.

Las actividades en el aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa fueron suspendidas por 48 horas, como medida de seguridad ante los últimos hechos violentos registrados y la insistencia de Zelaya por regresar al país.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que los hondureños "deben poder expresar su voluntad libremente, sin intimidación ni ser amenazados con el uso excesivo de la fuerza".

La responsabilidad del nuevo gobierno hondureño de Roberto Micheletti, según Ban, "es proteger la vida humana y la seguridad de todos sus ciudadanos", después de la muerte de un joven durante los enfrentamientos entre militares y seguidores del depuesto presidente, Manuel Zelaya.

El mandatario destituido intentó regresar ayer a Tegucigalpa, pero fue impedido de hacerlo por militares que ocuparon el aeropuerto donde su avión debía aterrizar.