Por la sequía, cruzan a pie la laguna de Chascomús

Más de 150 personas se reunieron para compartir una actividad inusual: cruzar la laguna a pie por segunda vez en la historia. La última, había sido en 1996

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Con el agua al pecho en el sector más profundo, con los chicos a caballito y caminando cerca unos de otros para evitar accidentes con el fango del fondo, más de 150 personas se reunieron el último domingo convocados por el Club de Regatas de Chascomús para compartir una actividad inusual: cruzar la laguna a pie por segunda vez en la historia.

La primera vez que esto sucedió fue en 1996 en el marco de otra pronunciada bajante, similar a la que hoy afecta ese espejo de agua, publica hoy el portal digital El Día.

En este caso, la propuesta era acercarse para hacer una actividad que no se puede repetir siempre y divertirse", explicó a este diario Hugo Scardigno, presidente del Club de Regatas de Chascomús.

El cruce se concretó el último domingo y convocó a vecinos del lugar y de pueblos aledaños. Los había de todas las edades, entre los 3 y los 75 años, dice Scardigno y agrega que todos caminaron 2.800 metros para unir la zona conocida como Punta Negra con la costa de enfrente, donde se levanta la sede del club, convertida en punto de llegada. El premio que recibieron los protagonistas fue un diploma recordatorio.

No apto para embarcaciones
Habitualmente, para esta época del año, se organizan en esa institución dos actividades. Una es una competencia de natación que se hizo el último sábado. La otra, una actividad en veleros que la escasa profundidad alcanzada por la cota de la laguna obligó a suspender.

La laguna tiene hoy una profundidad de entre 1,20 y 1,25 metros en la parte más honda, cuando normalmente es muy superior. Según explican en Chascomús, la cota de la laguna es hoy de 6,12 metros sobre el nivel del mar, cuando la cota normal es de 7 metros y medio.

La situación en la laguna había sido todavía más dramática en el mes de enero, cuando la fuerte bajante hizo que el agua se retirara más de diez metros de la costa.

A fines de febrero comenzó a llover regularmente en la región, pero todavía no lo suficiente para normalizar la situación, dicen en el Club de Regatas, donde afirman que la pronunciada bajante no afectó ni la pesca ni el turismo.

Los registros de la ciudad dicen que a principios del siglo XX una sequía aún más virulenta dejó la laguna casi sin agua, aunque en ese momento la gente del pueblo no se reunió para cruzarla a pie.