Las frases del Bambino

Héctor Veira publicó su primer libro con historias, anécdotas y fotos de su vida como jugador, técnico, periodista y hasta actor

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El Bambino Veira es uno de los personajes más pintorescos que dio el fútbol en los últimos años. Sus frases y sus historias son, junto a las de Carlos Bilardo, las más contadas dentro y fuera del ámbito deportivo.

 

Veira jugó en varios clubes y también fue técnico de muchos equipos y selecciones. Logró salir campeón argentino, en dos oportunidades, ganó la Copa Libertadores y hasta la Intercontinental con aquel River del 86.


 
Sin embargo el Bambino también fue noticia fuera del fútbol: actuó en una película de Hollywood, trabajó en programas de televisión y estuvo dos años preso acusado de violar a un menor de edad.

 

Sus locuras y ocurrencias motivaron a dos periodistas a editar el libro "

Bambino Veira, Personaje de Buenos Aires

" en el que se publican anécdotas, contadas por él mismo y por distintas figuras del fútbol y del espectáculo, como Susana Giménez, Miguel Ángel Cherutti, Julio Grondona, Norberto Alonso y Marcelo Tinelli, entre otros.


 

Como no podía ser de otra manera el libro tiene muchas de las frases célebres que dijo en distintos momentos el

Bambino

y que suelen repetirse con frecuencia, entre ellas:


 
"Este barrio es tranquilo... Un día vino Rambo y asaltaron".

(Cruda descripción de los alrededores del estadio de San Lorenzo)


 
"Es tan linda Ibiza que, si dormís, te hacen un juicio". 

 

"¿Viste qué calor estuvo haciendo en Buenos Aires?. Terrible hasta Tarzán se insoló".

 

"Esta tarde trataron tan mal a la pelota que a la noche va a tener que dormir vendada".

(Conclusión al cabo de un partido aburrido)


 

"Entiendo la crisis del club, pero pedí un 4 y me trajeron un pomelo".

(A Manuel Irigoyen, presidente del Cádiz)


 

"Me tenés que preguntar por qué te puse, nene".

(Respuesta a un jugador, enojado porque Veira lo había reemplazado)


 

"El Kun Aguero es tan hábil que para marcarlo tenés que contratar a un pueblo entero".
 

"Pibe, yo tengo un laburo más difícil que el del plomero del Titanic".

(Cuando no podía levantar a San Lorenzo en su etapa de entrenador en 2004-2005)


 

"Dirigir es la sucursal del manicomio, se vive en un estado de ansiedad grande". 

 

"Acá se confunde motivación con presión. En mi última etapa en San Lorenzo  yo siempre decía: `Escúchenme. muchachos, vamos a ir a jugar al fútbol, no a la cámara de gas´. Hay pibes que están tremendamente presionados."