Hugo Moyano, reelecto para estar al frente de la CGT

El Congreso Nacional de la CGT consagró por unanimidad y lista única la fórmula Hugo Moyano-Juan Belén. Luis Barrionuevo decidió dar vida a una CGT disidente que denominó "Azul y Blanca". Las declaraciones del camionero sobre la decisión del gastronómico

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 Télam 162
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El jefe camionero obtuvo su reelección por otro período de cuatro años y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se sumó institucionalmente a la central

, luego que ayer un total de 1.326 delegados congresales sobre los 1.716 en condiciones de participar en representación de 123 gremios presentes

reafirmaran de ese modo "la alianza estratégica con el gobierno nacional"

-como sostuvo el judicial Julio Piumato-

y aprobaran el regreso del sector "gordo" al consejo directivo

.


 

Moyano destacó "el esfuerzo realizado por todos para que en el Congreso hubiese una sola lista",

aseguró que en el próximo período procurará lograr "la unidad total del movimiento obrero"

y dijo que "el nuevo consejo directivo trabajará para continuar recuperando los salarios y todos los derechos" del trabajador.


 

El también líder camionero aseguró que "los enemigos de los trabajadores están al acecho y, por ello, hay que actuar con suma inteligencia", a la vez que afirmó que "

el movimiento obrero está de pie y dispuesto a luchar en cualquier terreno necesario

".


 

A su vez, Moyano

destacó "el ejemplo de respeto y responsabilidad del Congreso a nivel estatutario y legal para que nadie diga que la CGT es ilegítima"

; reivindicó la figura y la memoria del metalúrgico Lorenzo Miguel al abogar por "la unidad" y sostuvo que la nueva conducción actuará "de forma colegiada".


 

Por su parte, el metalúrgico

Antonio Caló

privilegió la historia de su gremio y resignó ser secretario general o adjunto -cargo que ocupó el avellanedense Belén-, en tanto

abogó por un "movimiento obrero unido y organizado para que el país salga adelante"

.


 

La ruptura de Barrionuevo

Desde la madrugada de ayer

se sucedieron las intensas y febriles negociaciones en procura de sumar a la lista de unidad al díscolo sector "barrionuevista"

, que finalmente no concurrió al Congreso por sentirse "excluido" y, al mando del gastronómico Luis Barrionuevo y del papelero Blas Alari,

decidió dar vida a una CGT disidente o paralela que denominó "Azul y Blanca".

 

"Moyanistas", "independientes" y "gordos" negociaron durante buena parte de la mañana en un quincho ubicado en el interior del estadio de Obras Sanitarias una lista consensuada o de unidad, en tanto los delegados "barrionuevistas" aguardaron una decisión de su jefe en la sede gastronómica de Salta al 1300 y, finalmente,

determinaron que no concurrirían al Congreso de la CGT

.


 

De esta forma, 56 gremios liderados por Barrionuevo aseguraron que reclamarán la personería gremial ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, en tanto el dirigente sostuvo: "

Creímos que éste sería un día inolvidable para los trabajadores, pero nos equivocamos

", en una conferencia de prensa en Salta 1301.


 

El gastronómico estuvo acompañado por Carlos Acuña (estaciones de servicio), Fabián Hermoso (químicos), Vicente Mastrocola (plásticos) y Daniel Amoroso (juegos de azar), entre otros.


 

El vigilador privado Ángel García leyó un documento en el que

se argumentó la creación de la CGT disidente o paralela al denunciar "una intransigencia absoluta" de la conducción moyanista

para poder integrar "los cuerpos colegiados inherentes al armado del Congreso Ordinario y Extraordinario" de la central obrera.


 

"Por lo tanto -afirmó- nos hallamos impedidos de poder sesionar y participar desde un comienzo para integrar proporcionalmente la Junta Electoral y la Comisión de Poderes".