Un joven murió y su pareja está grave por botulismo en Córdoba

El muchacho que vivía en Córdoba falleció, mientras que su novia permanecía internada tras contraer la enfermedad en la ciudad de Ushuaia al consumir el contenido de una lata de conserva en mal estado

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Como consecuencia del hecho, la joven fue trasladada en un avión sanitario a la provincia de Córdoba, de donde es oriunda al igual que lo era su novio.

Según difundió el sitio on line del diario La Voz del Interior, el joven muerto fue identificado como Marcos Arias, de 25 años, quien residía en la ciudad de Alta Gracia y se encontraba de visita en la ciudad fueguina junto a su novia, María Zegat, de 29.

Arias falleció el sábado pasado tras una serie de paros cardíacos, cuando estaba a punto de ser trasladado a Córdoba en el avión sanitario, que finalmente derivó hacia la provincia a Zegat.

En tanto, la joven permanecía internada en estado "crítico" en el Hospital Tránsito Cáceres de Allende, de Córdoba.

El ministro de Salud cordobés, Oscar González, aseguró que Zegat est "estabilizada", pero su situación es "muy delicada" y aparentemente tendrá que permanecer al menos dos meses con respirador artificial.

"El corto período de incubación que han tenido y la gravedad de los signos físicos que tiene María indican que la contaminación con la toxina ha sido muy importante", estimó el ministro González.

El botulismo es una enfermerdad infecciosa que provoca una parálisis del sistema nervioso y es producida por el bacilo Colstrudium botulinun, una de las toxinas bacterianas más potentes.

Por lo general, la peligrosa enfermedad es contraida por la ingesta de alimentos caseros mal procesados, enlatados o en conserva, o pasteurizados refrigerados en forma deficiente.

Entre los síntomas se encuentran la dificultad al deglutir y al hablar, debilidad progresiva, acompañada de parálisis, vómitos y náuseas, dolor abdominal, dificultad respiratoria, generalmente no presenta fiebre.

Para diagnosticar este mal, se realizan ex menes de sangre para comprobar la presencia de la toxina, adem s de cultivos de heces y un análisis de laboratorio de los alimentos sospechosos de estar contaminados.

El tratamiento va focalizado a la asistencia respiratoria (para evitar un paro respiratorio), administrar la antitoxina botulínica y aplicar una terapia de soporte.

Puede ser necesario entubar al paciente y es necesario administrar líquidos intravenosos si persiste la dificultad de deglución.