Fidelidad: ¿valor cultural impuesto o elección?

Infobae.com publicó una nota -acerca del fenómeno swinger- que desató la polémica. Ahora, consultamos a dos profesionales para saber si la monogamia es innata del ser humano o viene dada por tradición

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El diccionario define al infiel como "falto de fidelidad. Desleal". En tanto que por fidelidad entiende "lealtad, observancia de la fe o de un sentimiento o palabra, que uno debe a otro".

Ahora bien, antes de desarrollar concepto alguno conviene aclarar que tan disímil como su placer por ir de shopping o mirar fútbol por TV es el significado que hombres y mujeres le dan a la infidelidad.

Para la licenciada en Psicología Cristina Castillo, más allá de lo cultural, hay una división entre lo que ambos sexos resignifican acerca de la fidelidad: "mientras que el hombre considera infidelidad a un vínculo que se mantiene en el tiempo, para la mujer una relación ocasional es considerada 'engaño'".

"Partiendo de allí, jamás nos vamos a poner de acuerdo, más si sabemos que aún en culturas poligámicas existen límites", consideró la profesional, quien especificó que "los musulmanes pueden tener todas las esposas que quieran siempre y cuando las puedan mantener; o sea que hay un 'tope'; hasta las culturas que permiten tener más de una mujer imponen restricciones".

Así, con la idea de que "hasta en esas culturas uno puede pensar que no todo vale", Castillo aseguró que "no" se trata de que un sexo sea más infiel que otro. "No es cuestión de género, sino de que son distintos; el hombre puede ser infiel y contarlo o dejar rastro, mientras que ella es más discreta, lo que la hace ver como menos infiel, pero en realidad no se sabe".

Con ella coincidió -en esa idea- la licenciada Beatriz Goldberg, para quien creer que el hombre es más infiel "es un prejuicio".

Goldberg prefiere hablar de infidelidades transitorias y estructurales y definió a las primeras como los llamados touch and go y a las segundas como las promovidas por personas (hombres o mujeres) que "están siempre en triángulos; ya sea por miedo al compromiso o fobia, siempre tienen a un tercero 'en la mira'".

Asimismo, para ella, "muchas veces una infidelidad ocasional dispara una mejora en la pareja". "No es que esté a favor del engaño", dijo la profesional, pero detalló que "si se 'blanquea' el tema, la pareja puede llegar a hablar de las razones por las que llegaron a esa situación y tomarlo como 'moraleja'".

Muchas infidelidades hoy tienen que ver más con la "fobia al compromiso; a 'sentar la cola' en un lado", aseguró Goldberg, quien también destacó que hay quienes siguen eternamente con una infidelidad, porque "necesitan" de esa otra persona, dado que con ella "cierran la idea de completud".

"Es como que 'arman' un rompecabezas entre varias personas, en su intento de hallar "lo ideal".

Consultada por Infobae.com acerca de si el hombre (como genérico, aclaremos para no herir susceptibilidades) es naturalmente infiel, Castillo aseguró que "no hay un gen de la infidelidad; no está en la naturaleza". La integrante del Equipo de Pareja y Familia del Centro Dos remarcó: "Nosotros estamos en la cultura occidental y la poligamia no aparece como valor; creo que tiene que ver más con un punto de trasgresión cuasi adolescente de quebrantar algo normado".

Para Goldberg "la monogamia es cultural; uno se obliga a respetar códigos, pero es inherente a la personalidad de cada uno, que se conforma desde lo biológico y lo psicológico".

Asimismo -sostuvo Goldberg- si una persona tiene una fantasía sostenida con otra durante mucho tiempo y no la lleva a cabo es "tan infiel" como si lo hiciera. Para ella, se trata de quienes se "cuidan" por miedo a romper el matrimonio, por ejemplo, "no lo hacen por otras cosas pero no porque no lo quieran", remarcó.

Por todo esto es que ella aseguró que "la tendencia a engañar es igual en los dos sexos; no es biológica, sino una mezcla de lo genético, lo cultural y lo familiar, factores que hacen que haya ciertas personas monogámicas por excelencia".

Respecto a la trasgresión adolescente a la que Castillo hacía referencia, ella subrayó que "si una persona de 40 quiere violar algo establecido por el hecho en sí, hay algo que no funciona bien".

Y finalizó: "Las etapas no se saltean, si eso ocurre, inexorablemente se factura y cuando se factura a destiempo viene con intereses".