El Instituto de Seguridad Pública Brasileña no está conforme con las "consecuencias" que dejó el Carnaval de Río de Janeiro. Más allá de la alegría propia de esta celebración que es seguida por el mundo entero, numerosos hechos delictivos la empañaron. Afirman que 2008 fue una de las ediciones más violentas de los útimos años.
Según ese organismo, se cometieron 80 asesinatos en las horas habilitadas para los festejos públicos entre el 1º de febrero y la mañana del miércoles.
También, hubo un incremento en el número de robos, que pasó de 1.238 en 2007 a 1.303 este año.
Por otra parte, la prensa brasileña informó que continúa el clima de descontento en sectores de la policía militar, después de la dimisión del ex jefe de esa fuerza, el coronel Ubiratan Angelo.
El nuevo comandante, el coronel Gilson Pitta Lopes, asumió el 31 de enero en una ceremonia a puertas cerradas, sin la participación de la fuerza.
En sus primeras declaraciones, Pitta Lopes señaló que "su prioridad era garantizar la seguridad en el carnaval y reconoció que asumir el cargo un día antes de los festejos no era lo ideal".
Más Noticias
Así enseñan historia con Assassin’s Creed Syndicate y una PlayStation 5
La docencia apuesta por experiencias visuales e interactivas, utilizando la potencia de los videojuegos para motivar el aprendizaje y estimular habilidades cognitivas

Alex Valera se perdió gol sin arquero en Perú vs Senegal por amistoso de fecha FIFA 2026
El delantero de Universitario tuvo el descuento, pero falló en el control dentro del área

Iván Mordisco no estaría entre los cuerpos recuperados tras el bombardeo a campamento de las disidencias de las Farc en Vaupés
Las autoridades forenses avanzan en la identificación de los seis cadáveres trasladados a Bogotá tras la operación militar en zona rural de Pacoa

Cristiano Ronaldo desea “fuerza” a Portugal pese a ausentarse ante México
El delantero portugués no viajó a México debido a una lesión muscular

Reclutamiento forzado de menores en Michoacán: colectivos piden tipificar delito y reforzar prevención
La REDIM indicó que la pobreza y el rezago educativo aumentan el riesgo de explotación y reclutamiento de menores
