Una nena hacía un pozo en la arena y quedó sepultada

Ocurrió en una playa chilena. Junto a otros pequeños había excavado un agujero de casi un metro y medio de profundidad. Quedó casi seis minutos bajo 80 centímetros de arena

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El hoyo tenía unos dos metros de diámetro y uno y medio de profundidad, y estaba ubicado a diez metros del mar en la playa de Reñaca, al norte de Viña del Mar, informó el sitio Las últimas noticias. Los niños, divertidos, realizaban su tarea sin preocuparse porque el agujero les llegaba a la cabeza.

Cuando, repentinamente, las paredes se desmoronaron, una pequeña de seis años y malla celeste quedó sepultada. "Fue lo más desesperante que me ha tocado vivir", dijo Nelson Tapia Zamorano, un fornido guardavidas que trabajó en esa playa durante los últimos 28 años.

"La gente gritó. Corrí y empecé a sacar arena con una mano. Les grité a todos que se echaran para atrás, porque al acercarse botaban arena y tapaban el hoyo cada vez más", agregó.

Rodrigo Cordero, otro guardavidas, trajo una pala de la torre de vigilancia y se metió al agujero, mientras le sujetaban los pies.

Con cuidado siguió sacando arena, hasta que encontró un brazo. Algunos de los presentes quisieron tirar de él, pero Cordero lo impidió por miedo a que se lo "arrancaran".

Y agregó: "Después traté de ubicar la cabeza. Vi el pelo, le limpié la cara, vomitó pura arena y me miró. Ahí como que se desvaneció".

Al sacarla recuperó la conciencia, y Tapia se encargó de confirmar que sus signos vitales estén bien.

Calculan que la menor estuvo seis minutos enterrada bajo 80 centímetros de arena. Al salir tenía un color morado, creen que por la falta de oxígeno. "Casi no respiraba. Sus ojitos venían llenos de arena y con sus párpados muy hinchados. Salió con algunos rasguños. Verla nos alegró. Al sacarla, aplaudimos. Fue como volver a respirar", contó Jessica Nieto, testigo de lo sucedido.

"No sabemos qué pasó con ella, sólo que no era su hora de partir", finalizó.