"Mi compromiso es mantener viva la memoria"

Roberto Di Chiara comenzó su carrera como canillita y la Legislatura bonaerense lo declaró Ciudadano Ilustre por su labor a lo largo de los años hasta llegar a ser uno de los cuatro archivistas más grandes del mundo

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-¿Cómo surge la pasión por archivar material fílmico?

Mi historia comienza en el año 1949 cuando, casi de pantalones cortos, surge en mí la idea de formar una colección que se formó rápidamente en un archivo.


En aquel entonces era canillita y lentamente fui llegando al medio más fuerte que por entonces era el cine. Todavía la televisión no había llegado.



-¿Cuáles fueron sus primeros pasos?

Recuerdo que salía a recorrer las calles en búsqueda de sucesos con una filmadora Paté, a manivela, de 8 milímetros y medio.



-Usted suele decir que más que archivar películas, recortes y afiches vivió rescatando personas: ¿cómo es esto?

Todas las noches, cuando llega la hora de apagar las luces de mi archivo, contemplo el tiempo vivido alrededor de tanto material, de tanta historia. Siempre digo que en los archivos de mis cinematecas está Enrique Muño, Gire Cooper, Tita Merelo o John Wine. Siempre digo que todas las noches, cuando me dispongo a irme a mi casa ellos se preparan para ensayar sus grandes funciones al lado de mis películas.



-¿Cuál es la mejor imagen que guardó?

(Piensa) Tengo que hacer una aclaración fundamental. No estoy de acuerdo cuando se hacen programas con las mejores obras cumbres del cine. Esto no se puede hacer porque sería algo arbitrario debido a que siempre a parece un nuevo tesoro. En mi caso, no lo podría hacer ni siquiera con las mejores 100 mejores obras del cine. Todos los días en mi archivo se restaura, se proyecta y se archiva un nuevo bebé, un nuevo tesoro, entre los más de 1.200.000 rollos archivados.



-¿Cómo definiría el trabajo de archivista?

Mi trabajo, y las de mis hijos que trabajan en mi archivo, es la de rescatar y restaurar el material perdido. Pero la cuestión no queda ahí. A diferencia del coleccionista, mi compromiso es mostrar ese material para la memoria viva del pueblo argentino y la de otros tantos países del mundo.



-¿Qué sintió cuando lo declararon ciudadano ilustre de la provincia de Buenos Aires?

Me llenó de orgullo y de emoción. En ese momento se me vinieron mis primeros trabajos en el medio, las primeras filmaciones y todo el esfuerzo que realice, junto a mi familia, para contar con el archivo que hoy tengo. Un reconocimiento que llega justo en el año que cumplo 58 años de profesión.



-¿Cómo le gustaría que se lo recuerde?

Más que recordarme a mí, me gustaría que se tenga siempre en la memoria a mí preciado archivo Difilm. Cuando me preguntan quién es Roberto Di Chiara, siempre respondo lo mismo: un linyera especializado. En estos 58 años de profesión he dedicado mi vida a la búsqueda de esos materiales imposibles de encontrar; siempre con el objetivo mayor de informar, deleitar y contribuir -lo más que se pueda- al conocimiento de la humanidad.