La NASA develó el misterio de una luna de Saturno

La extraña apariencia en blanco y negro de Jápeto mantuvo en vilo a los astrónomos durante tres siglos, pero finalmente la sonda Cassini descubrió el motivo de su color

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La apariencia de Jápeto, una de las lunas de Saturno, podría deberse al derretimiento de su manto de hielo, informó hoy la NASA.

La sonda espacial Cassini-Hyugens, que pasó en septiembre cerca del satélite -descubierto por Giovanni Doménico Cassini en 1671- ha enviado imágenes del rostro de Jápeto con sus formaciones claramente diferenciadas entre el negro y blanco, sin medias tintas.

Las imágenes sugieren que la radiación del Sol derrite el hielo en un lado de Jápeto, lo cual deja al descubierto la superficie oscura de esa luna, en tanto que la otra mitad conserva su recubrimiento con mezcla de hielo, que refleja la luz.

Jápeto es el octavo satélite más distante de Saturno y el tercero por su tamaño, después de Titán y Rea, con un diámetro de unos 1.500 kilómetros. El satélite orbita Saturno cada 79,33 días, a una distancia promedio de 3,6 millones de kilómetros.

La faz "delantera" de Jápeto, es decir la que encara la dirección de su órbita, se ve oscura como el alquitrán, en tanto que la faz opuesta aparece resplandeciente como la nieve.

"Si bien hay muchos detalles que debemos aclarar y comprender, creemos que ahora sí entendemos la esencia de por qué Jápeto se ve de la forma en que lo vemos", dijo Carolyn Porco, quien dirige el equipo de análisis de imágenes en el Instituto de Ciencias Espaciales en Boulder, Colorado.

Los astrónomos creen que la apariencia de Jápeto se debe a un doble proceso.

En primer lugar, a medida que Jápeto orbita en torno a Saturno, su "faz delantera" recoge una delgada capa de material oscuro, el polvo que se desprende de las lunas exteriores, lo cual acentúa la absorción de luz solar.

A medida que la superficie oscura se calienta, la tasa de evaporación aumenta hasta que finalmente toda la superficie de hielo en esa región se derrite.

Las observaciones hechas con rayos infrarrojos desde la cápsula Cassini confirman que el material polvoriento y oscuro tiene una temperatura de unos -146 grados Celsius (bajo cero), suficiente como para que se libere vapor de agua del hielo.

A su vez el vapor de agua así formado se condensa en el sitio frío más próximo, como en torno a las regiones polares y las áreas heladas en latitudes más bajas, sobre el "lado trasero" de la luna.

De esa manera el material oscuro pierde su mezcla de hielo y se torna aún más oscuro en tanto que el material resplandeciente acumula hielo y se hace más brillante.