La pesadilla de Roddick

Volvió a rendirse ante la superioridad de Roger Federer, quien lo aventaja por 14-1 en el historial. El suizo avanzó a semifinales del US Open, donde quiere conseguir su cuarto título consecutivo

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 AP 162
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Mejor partido no pudo tener Andy Roddick, brillante para ganarle a cualquiera. Salvo a Roger Federer.

A la caza de una cuarta corona consecutiva en el Abierto de Estados Unidos, el suizo ratificó su paternidad sobre Roddick al derrotarlo por 7-6 (5), 7-6 (4), 6-2 y avanzar a las semifinales.

Iluminado como siempre en las instancias decisivas, Federer ahora exhibe un alucinante saldo de 14-1 en su historial frente a Roddick, el último norteamericano que seguía en carrera en el certamen.

La reedición de la final del año pasado regaló un partido muy parejo y el desempate debió mediar en los dos primeros sets, que se fueron a tie break.

Tanta fue la paridad que no fue hasta el tercer set cuando se produjeron los únicos dos quiebres de servicio del partido, los cuales favorecieron al indiscutido número uno del mundo.

Federer, campeón de 11 torneos del Grand Slam, se las verá ahora con el ruso Nikolay Davydenko, a quien venció en esa misma ronda el año pasado.

Fiel a su tenis metódico y contundente, pero sin nada que sea rutilante, el cuarto cabeza de serie ruso despachó 6-3, 6-3, 6-4 al alemán Tommy Haas (10).

Roddick y Federer jugaron un partido impecable, combinándose para 42 errores no forzados entre ambos y sin cometer doble faltas en el servicio.

"Sólo traté de aguantar", dijo Federer, aludiendo al saque de Roddick. "Fue un partido cerrado. Andy, me pareció, estaba sirviendo subido de un árbol", agregó.

Cuando Federer se disponía a sacar, un espectador gritó desde las tribunas: 'Roger, dale una oportunidad'. Pero ni se inmutó con el ruego.

No fue hasta el tercer set, con la cuenta a favor 3-2, que Federer dispuso de sus primeras bolas de quiebre. Luego de que Roddick levantara la primera, Federer se embolsó el juego gracias a un revés de su rival que se fue largo.

"Hoy no cometí errores", dijo Roddick con un profundo tono de amargura. "Me voy con la frente en alto. Lo dejé todo y no puedo sentirme molesto conmigo", se lamentó.

Un periodista le preguntó sobre si era un suplicio siempre responder preguntas sobre la excelencia de Federer. "No me divierte", fue su tajante respuesta.

Federer cerró el partido con otra ruptura de servicio, asegurando su pase a su 14ta semifinal seguida en un Grand Slam. Le aguarda un rival con el cual nunca ha perdido en nueve partidos.

El triunfo de El Androide
La campaña de Davydenko en el cemento de Flushing Meadows ha sido impecable y llega a las semifinales como el único jugador en la llave masculina que no ha cedido un parcial hasta ahora.

El ruso de 26 años lució imperturbable, pese a un escándalo sobre apuestas que lo tiene en el ojo de la tormenta.

"Sólo me dedico a jugar tenis", afirmó Davydenko. "... Sólo estoy concentrado en mi juego, en el US Open. Quiero sumar los puntos para ir al Masters de Shanghai (y) acabar entre los primeros cinco del mundo este año".

Ejerció la manija del partido desde su arranque y aprovechó ocho de las 17 oportunidades de quiebre que dispuso, mientras que Haas aprovechó cuatro de nueve.

También dominó en el rubro de errores no forzados con 19 ante los 33 de Haas, que por segundo año debió masticar una derrota ante el mismo rival y en la misma instancia.

"No sé cuál es su secreto. Uno se rasca la cabeza a veces", dijo Haas. "Ahora no tengo un sombrero, pero lo quitaría ante Nikolay", añadió.

Para Davydenko será su segunda semifinal esta temporada en los Slams, ya que Federer también lo dejó fuera en Roland Garros.

Su nombre ha copado titulares por una investigación que adelanta la ATP por apuestas hechas en un partido que abandonó por lesión en agosto pasado en Polonia.

Las apuestas, detectadas por una casa británica por Internet, abrumadoramente eran a favor del argentino Martín Vassallo Argüello, inclusive cuando Davydenko había ganado el primer set.