Tyson Gay, el rey atleta

El norteamericano logró su tercer oro en la competencia de atletismo y se convirtió en el tercer deportista en conseguirlo en un mismo torneo de este tipo. Fue en una jornada en la que su país logró muchos éxitos

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El norteamericano Tyson Gay se consagró este sábado como el rey indiscutible de los mundiales de atletismo de Osaka, con su tercer oro en los sprints, en una jornada donde la bandera de las barras y las estrellas ondeó tres veces en lo más alto del podio.

La sesión vespertina en el estadio Nagai, por primera vez lleno desde que empezó el torneo, tuvo claro acento estadounidense, con las victorias de los equipos masculino y femenino en las postas 4x100 y la de Brad Walker en el salto con pértiga.

Sólo la victoria del checo Roman Sebrle en decatlón y la de la etíope Meseret Defar en los 5.000 metros evitaron el empacho de banderas norteamericanas. Por la mañana, el australiano Nathan Deakes logró el oro en los demoledores 50 kilómetros marcha.

Gay emuló hoy a su ídolo Maurice Greene al repetir la hazaña única de ganar los tres oros de la velocidad en un Mundial, gracias a la victoria de los Estados Unidos en el relevo del 4x100 con un tiempo de 37,78 segundos.

La plata fue para Jamaica, que paró el crono en 37,89, y el bronce para Gran Bretaña, que corrió en 37,90.

Gay había advertido de que estaba cansado tras sus victorias en 100 y 200 metros, pero tuvo energía suficiente para colaborar en la tercera posta a la victoria de su equipo, formado también por Darvis Patton, Wallace Spearmon y Leroy Dixon.

"Siempre hablamos de héroes. Gay puede ser uno de ellos", dijo el presidente de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), Lamine Diack, antes de que el velocista escribiera una nueva página en la historia del atletismo logrando encadenar su tercer oro en Osaka, objetivo que se había planteado antes de llegar a Japón.

"Es realmente fantástico. No estaba pensando en los tres oros, sino en pasarlo bien. Y hoy lo pasé realmente bien", dijo el norteamericano, de 25 años.

Antes que él, sólo Greene había logrado algo igual, en 1999 en Sevilla. El también norteamericano Justin Gatlin ganó las dos carreras individuales en 2005, pero vio cómo el relevo quedaba eliminado en las series debido a un error en la posta, algo que ha lastrado al equipo norteamericano en varios Mundiales.

"Por ahora es invencible", aseguró de él, tras la carrera del 200, el jamaicano Usain Bolt, que como su compatriota Asafa Powell en el 100, tuvo que doblar la rodilla ante Gay.

Jamaica fue la gran derrotada de hoy, pues apenas unos minutos antes que los hombres, las mujeres cayeron también, aunque por una diferencia imperceptible, ante el relevo norteamericano.

Encabezadas por la campeona mundial de los 200 metros, Allyson Felix, las norteamericanas cruzaron la meta en 41,98 segundos, mejor marca de la temporada. Jamaica necesitó 42,01. El bronce fue para Bélgica, con 42,75.

La fiesta norteamericana había empezado antes con la victoria de Walker en pértiga, la primera del país en un Mundial. Walker ganó con un salto de 5,86 metros se impuso al francés Romain Mesnil y al alemán Dany Ecker. Mesnil saltó la misma altura que el ganador, pero con más intentos. Ecker, con 5,81, obtuvo la primera medalla de Alemania en la historia de la prueba en mundiales.
Por su parte, Sebrle logró al fin el título mundial de decatlón, después de una emocionante competición en la que se puso líder en la penúltima prueba, la jabalina, y que decidió a su favor por la diferencia más pequeña en la historia de Mundiales y Juegos Olímpicos.

El campeón olímpico y de Europa se impuso con 8.676 puntos, por delante del sorprendente jamaicano Maurice Smith, que se quedó en 8.644. El bronce fue para el kazajo Dimitri Karpov.

"Fue una competición loca. Con muchos altibajos. Tras la pértiga pensé que iría mal, que otra vez me quedaría con la plata", admitió el campeón. "Fue el más difícil de mis títulos y muy emocionante".

Apenas hace ocho meses antes, el checo tuvo un accidente con una jabalina en un entrenamiento en Sudáfrica, donde resultó herido en un hombro. La brecha, de 12 centímetros, requirió 11 puntos de sutura, pero no revistió excesiva gravedad muscular y el atleta pudo recuperarse a tiempo para llegar en plenas condiciones a Osaka.

"Si la jabalina hubiera ido 10 centímetros a la izquierda me hubiera perforado el pulmón. Y 20 centímetros más arriba, la garganta", dijo entonces Sebrle, que hoy al fin se quitó el estigma de la plata en mundiales tras sus segundos puestos en 2003 y 2005.

El Mundial se cierra mañana con una maratón de finales. La primera será precisamente la prueba femenina de los 42.195 metros, en la que Japón espera al fin lograr su primera medalla en casa. Después, por la tarde, las mujeres disputarán las medallas del salto de altura y los 1.500 metros, mientras que los hombres decidirán quién es el campeón de jabalina, 5.000 y 800 metros.

Como es tradición, la competición se clausurará con los dos relevos del 4x400.