Peligroso criminal no sería castigado por fugarse

Así lo declaró el juez interviniente en el caso de Freccero Merlo, Franco Fiumara, a C5N luego de conocerse que sólo serían investigados aquellos que ayudaron en la fuga

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Así lo declaró el juez interviniente en el caso de Freccero Merlo, Franco Fiumara, a C5N luego de conocerse que sólo serían investigados aquellos que ayudaron en la fuga
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Así lo declaró el juez interviniente en el caso de Freccero Merlo, Franco Fiumara, a C5N luego de conocerse que sólo serían investigados aquellos que ayudaron en la fuga

El magistrado, quien fuera amenazado por el delincuente de matarlo a él y su familia cuando saliera de la cárcel, afirmó que "si realmente se acredita que Merlo escapó como mujer, no se tendría un delito para condenar".

"Los que sí serían castigados son los que lo ayudaron pero sólo obtendrían penas de 1 a 3 años, demasiado leves para la gravedad del caso", señaló el juez.

Fiumara destacó que "el caso es realmente preocupante" porque deja a la vista "un sistema con múltiples fallas como parece ser el penitenciario".

"Desde la penitenciaria de donde escapó me llamaron muchas veces y sé que se alejó a seis funcionarios de la gestión", aseguró pero admitió que "los delitos realmente son muy graves".

En las últimas horas, Javier Freccero Merlo fue apresado al ingresar en grave estado de salud en un hospital de la localidad bonaerense de General Pacheco después de cometer otro hecho delictivo, apuntaron las fuentes.

El insólito escape
El preso tiene 23 años y fue calificado "de extrema peligrosidad" por el juez Franco Fiumara, quien a finales de 2004 lo sentenció a cadena perpetua por el asesinato de dos policías.

La insólita fuga de Freccero Merlo de un penal de la ciudad de Campana, a unos 70 kilómetros al norte de la capital argentina, ocurrió hace una semana, cuando el reo aprovechó la visita de su madre y su hermana para vestirse en un baño con ropa de mujer.

Los agentes dijeron haber advertido la fuga cuando la hermana del delincuente, que al parecer llegó vestida al penal con una doble muda de ropa, pidió salir del establecimiento ante la sorpresa de los guardias, que ya tenían registrada su salida.

Por ese episodio, las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense cesaron al jefe de visitas y a otros cinco guardias del penal de Campana.