Los cassettes todavía se resisten a desaparecer

A pesar del auge del MP3, el último fabricante de estos productos en los EEUU se niega a decretar la muerte de ese formato. En la era digital hay quienes todavía necesitan y aprovechan las cintas

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A fines del 2004, Bill Gates dijo: ?Los discos de vinilo son cada vez más difíciles de conseguir. El CD también morirá. En el mundo de la comunicación y el comercio, la digitalización es una evolución lógica?.

Esas palabras parecen no haber llegado a oídos de Lenco, la última empresa en los EEUU dedicada a la fabricación de cassettes, que parece sobrevivir en esta era en donde el MP3 y demás formatos poseen un dominio absoluto.

Las ventas de cassettes cayeron abruptamente al pasar de 442 millones en 1990 a no más de 700.000 el año pasado. Y es que aún este formato tiene mucha utilidad para ciertas personas.

En Lenco aseguran que desde que se inventaron en 1964, las cintas se popularizaron por tres usos: libros para ciegos, pruebas judiciales y mensajes religiosos.

Daryl Chapelle, director ejecutivo de Lenco, predijo en declaraciones a Los Angeles Times que los 200 trabajadores de su compañía en Nebraska harán más de 22 millones de cassettes en los próximos años.

Esa cifra está muy lejos de las 175 millones de unidades fabricadas en 1995, pero Chapelle cree que la demanda se mantendrá estable por lo menos hasta el 2009.

Sin embargo, el presidente de la National Audio, Steve Stepp, dice que el cassette de audio es ?el más versátil, durable y económico material de grabación jamás inventado?.

Sus usos
Los Angeles Times menciona que la Biblioteca Congress National Library Service para ciegos y discapacitados almacena cintas para registros y reproducción de sonido desde 1970. ?Encontramos que los cassettes son duraderos y sencillos para usar por las personas?, dijo Jane Caulton, una vocera de la institución.

Si bien planean migrar al CD, dependen de un desembolso de dinero, algo que limita su capacidad para abandonar el cassette.

Los grupos religiosos son otros de los aliados históricos de este formato, ya sea para las grabaciones bíblicas o sermones, incluso en la época del CD.

¿El motivo? Una cinta permite más de 120 minutos de grabación frente a los 80 del CD.

También los misioneros han vuelto a descubrir las bondades de este formato. "Te puedes llevar un reproductor al medio de una jungla o en el desierto y funciona", agregó Stepp.

Pese a todo, Chapelle no es ingenuo y asegura que si de música se habla, el formato del cassette está prácticamente muerto. En medio de la fiebre por el iPod, MP3, MP4, celulares con reproductor? no hay más para decir.

Si bien es complicado estimar una fecha definitiva para emitir el certificado de defunción del cassette, se puede coincidir en que quizás nunca más en la historia exista un formato que perdure tantos años en la industria.