Lula está enojado por éxodo de futbolistas brasileños

El presidente de Brasil "tiene una gran preocupación por la salida precoz" de los cracks locales a las ligas de Europa y Asia. Lo reveló el máximo dirigente del club Fluminense, quien aseguró que "antes los jugadores tenían orgullo por sus clubes"

Guardar
 EFE 162
EFE 162

El presidente del club Fluminense, Roberto Horcades, aseguró que Lula "tiene una gran preocupación con la salida precoz de los jugadores de Brasil. Hay que buscar un mecanismo. Antes los jugadores tenían orgullo por sus clubes. Ahora los usan como trampolín", dijo el dirigente a Ansa.
 

Esta circunstancia es un mal endémico de la región, ya que por estas horas los mismos lamentos se escuchan en el fútbol argentino, que el próximo viernes dará comienzo al torneo Apertura.

El fútbol brasileño se rige por la Ley Pelé, dictada durante el paso del astro como secretario de Deportes en el gobierno de Fernando Henrique Cardoso.

Esa norma otorga una mayor libertad al jugador para emigrar de los clubes brasileños.

El ministro de Deportes brasileño, Orlando Silva, estudia "ajustes" en esa norma, con apoyo de Fluminense, según informó el dirigente del club de Rio de Janeiro.

Lula recibió al equipo de Fluminense tras vencer en la Copa de Brasil, en junio, que dio un lugar para la Copa Libertadores de América 2008. Los jugadores le dieron una camiseta del "tricolor carioca" al presidente, hincha de Corinthians, con el número 13, el mismo que el de la lista electoral del Partido de los Trabajadores (PT).

Según la prensa local, las transferencias de futbolistas brasileños a equipos del exterior sumaron operaciones más onerosas que las exportaciones de productos típicos de ese país como las bananas o los granos en los últimos dos años.

En 2005, cuando pases de futbolistas al exterior marcaron una línea histórica, los clubes brasileños plasmaron traspasos por 159 millones de dólares por 857 jugadores, mientras que los 64 millones de toneladas de bananas exportadas generaron ingresos por 33 millones de los billetes estadounidenses.

Al año siguiente, las "ventas" de pases de jugadores sumaron 131 millones de dólares, lo que superó ampliamente las exportaciones de granos que treparon a los 64 millones de dólares.

En lo que va del año, el número de jugadores transferidos a clubes foráneos ya llegó a 600, aunque los valores económicos son interiores: unos 50 millones de dólares. Según un experto, los valoren han descendido porque cada vez son "más jóvenes" los jugadores que salen del país y por ende, su valor es inferior.