Parece un chiste pero no lo es. El Gobierno de Cataluña autorizó por primera y única vez la caza de la "cotorra argentina" por considerarla una seria amenaza para los cultivos.
La cata o catita común llegó a España a fines de los 60 y en ese entonces, se la consideraba un ave exótica. Recién en 1975 se obtuvo el primer registro de la especie en libertad.
Su crecimiento desde aquel momento fue ininterrumpido y exponencial, por no contar con un predador. De hecho, en el 2002, los campesinos de Cataluña acusaron a estos animales de echar a perder una cosecha de 50 mil tomates.
Ya en el 2003, la Sociedad Española de Ornitología calculaba que sólo en Cataluña había cerca de 2.200 ejemplares y unos 3.500 en toda España, según publica hoy el diario Clarín.
Se alimentan de frutos, semillas, brotes de hojas y flores, hierbas e insectos.
Más Noticias
Universitario vs Alianza Lima: día, hora y canal TV confirmado del clásico por la fecha 9 del Torneo Apertura de la Liga 1 2026
‘Cremas’ y ‘blanquiazules’ medirán fuerzas luego del receso por la jornada FIFA de selecciones. Conoce todos los detalles

Federación Colombiana de Fútbol aprobó la creación del Torneo de Reservas Sub-23: así beneficiará a los clubes
En asamblea, la máxima entidad del deporte dio luz verde al campeonato por propuesta de la Dimayor, que se da después de las protestas por los cupos para inscribir jugadores

Rebeca Escribens a Said Palao: “Parece buen chico, pero la inmadurez lo desborda y todo por seguir una manada”
La conductora opinó sobre las disculpas de Said en ‘EEG’, calificando su actitud de inmadura y advirtiendo sobre los riesgos de dejarse llevar por el grupo.

Abogado de Gustavo Petro reconoció investigaciones en Estados Unidos que vinculan al presidente de Colombia con narcotráfico
El jurista indicó que tienen conocimiento de que el nombre del mandatario ha sido mencionado, pero aclaró que hasta el momento no hay pruebas en su contra

Imágenes satelitales revelan el alcance de la crisis en Cuba tras un nuevo apagón total en la isla
Con la mayor parte de la electricidad generada a partir de petróleo extranjero, la isla queda expuesta a una vulnerabilidad extrema que paraliza sectores clave y pone a prueba la estabilidad social
