Memoria: la pastilla que pone fin a los malos recuerdos

El revolucionario medicamento es capaz de bloquear los traumas y ansiedades asociados con la vivencia. Lo ideal es ingerirlo pocas horas después del evento traumático. Cómo funciona el remedio

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 Cristian Hoerth (fotomontaje) 162
Cristian Hoerth (fotomontaje) 162

Científicos canadienses afirmaron que es posible poner fin a los malos recuerdos con medicamentos, en particular a los que causan el llamado Trastorno por Estrés Postraumático (TEP), que afecta a una de cada tres personas que son víctimas de eventos como violaciones o guerras.

Según los investigadores, los traumas, temores y ansiedades asociados con un recuerdo en particular pueden ser eliminados con la intervención de medicamentos.

Se trata del medicamento Propranolol, un beta bloqueador que se usa principalmente para el tratamiento de la hipertensión.

Si es administrado a las pocas horas de que ocurre un evento traumático, puede reducir las respuestas fisiológicas que provocará posteriormente el suceso.

El medicamento, remarcaron los especialistas, no bloquea el mal recuerdo en sí mismo, sino todas las malas emociones asociadas con éste.

El estudio, llevado a cabo por investigadores de la Universidad McGill en Montreal, Canadá, fue publicado por la Revista de Investigación Psiquiátrica, informó hoy la BBC.

"El cerebro almacena los recuerdos de cierta forma", explicó Karim Nader, quien dirigió la investigación.

Nader señaló que "en una parte del cerebro se guarda toda la información conciente, todos los detalles que recordamos de cierto evento", mientras que "en otra parte, se guarda todo el aspecto emocional, todos los sentimientos asociados a este hecho".

Lo que hicieron los investigadores, fue, por medio del medicamento, bloquear la parte emocional del recuerdo traumático.

"Pero no bloqueamos la parte consciente del recuerdo, es decir, la gente que recibió el medicamento podía recordar los detalles del trauma, pero ya no se mostró abrumada o incapacitada por éste", agregó Nader.

Para el estudio, un grupo de individuos que sufrían TEP crónico recibió una dosis de propranolol después de describir el evento que le había causado el trauma. Otro grupo recibió un placebo.

Una semana después, volvieron a describir ese evento mientras se monitoreaba su ritmo cardíaco y otras respuestas fisiológicas como la conductividad de la piel o la dificultad para respirar.

Según los científicos, estas respuestas fisiológicas fueron mucho más pequeñas en los individuos que tomaron el medicamento.

"Una de las voluntarias estudiadas -contó Nader- había sido violada a los 12 años y durante 30 años nunca había podido hablar del hecho".

"Después del tratamiento -agregó- comenzó a hablar sobre la violación y pudo hacerlo con detalle, lo cual quiere decir que la parte emocional que durante muchos años la había incapacitado, ya no estaba allí".

Los efectos, dicen los científicos, parecen ser duraderos ya que tres meses después del primer tratamiento los voluntarios siguieron mostrando las mismas recciones.

Lo que pretende la investigación es eliminar el poder destructivo de un recuerdo y convertirlo en un recuerdo que es malo, pero es normal.